RDÉ DIGITAL, VENEZUELA (EFE).- La líder opositora venezolana, María Corina Machado, reveló este lunes que mantuvo comunicación con Richard Grenell, enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su reciente visita a Caracas. Grenell se reunió con Nicolás Maduro, quien inició un tercer mandato no reconocido por Washington.
Machado aseguró que estaba al tanto de la visita antes de que ocurriera y que conversó con el emisario estadounidense sobre los resultados de sus reuniones.
“Yo les aseguro que en esta Administración está clarísimo que Venezuela es una amenaza para la seguridad hemisférica y para la seguridad nacional de los Estados Unidos”, afirmó.
El presidente Trump ha endurecido su postura sobre Venezuela, diferenciándose de su predecesor, Joe Biden, al reafirmar que no permitirá la compra de petróleo venezolano. Durante su mandato, Biden había flexibilizado sanciones y otorgado licencias a empresas como Chevron para operar en el país sudamericano.
Además, Trump celebró recientemente la liberación de seis ciudadanos estadounidenses que estaban detenidos en Venezuela.
Estos regresaron a EE.UU. en un vuelo junto a Grenell, quien, según la Casa Blanca, no negoció ningún acercamiento diplomático con Caracas, sino que gestionó la aceptación de vuelos de deportación de migrantes venezolanos y la excarcelación de los estadounidenses retenidos.
El gobierno de Maduro afirmó que planteó bases para retomar relaciones bilaterales con EE.UU., interrumpidas desde 2019. Sin embargo, Washington desestimó esta versión, asegurando que la misión de Grenell se enfocó exclusivamente en temas humanitarios y migratorios.
Por su parte, Machado insistió en que “no hay ninguna negociación” con Maduro y que el oficialismo busca generar una percepción de diálogo para su base política interna. “Podrá decir lo que quiera para sus grupos internos, que se están matando entre sí”, sentenció la opositora.
Mientras tanto, la política estadounidense hacia Venezuela parece estar en un punto de inflexión, con Trump reafirmando su rechazo a cualquier flexibilización de sanciones y la oposición venezolana manteniendo su distancia de cualquier iniciativa de diálogo con el gobierno de Maduro.

