RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE), presentó un ambicioso plan de inversión de 650 millones de dólares destinado a transformar el sector eléctrico del país. La propuesta se expuso durante el almuerzo mensual de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR).
El plan recibirá apoyo financiero de organismos multilaterales, incluyendo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y la Corporación Andina de Fomento (CAF). Los fondos se destinarán a modernizar las redes de distribución, expandir la infraestructura de telemedición y rehabilitar sistemas comerciales obsoletos.
Marranzini destacó que, a pesar de los avances logrados desde la promulgación de la Ley 141-97 de Reforma de la Empresa Pública, el sector continúa estancado. Atribuyó este estancamiento a la combinación de ineficiencia, fraude y falta de continuidad en las políticas gubernamentales, lo que ha generado altos costos fiscales que afectan a todos los ciudadanos.
El presidente del Consejo Unificado subrayó la importancia de erradicar el fraude eléctrico, calificándolo de “flagelo” que deteriora la calidad del servicio y perpetúa las pérdidas económicas. Propuso la reactivación de la Procuraduría General del Sistema Eléctrico (PEGASE) para perseguir judicialmente a los responsables del fraude, diferenciando entre fraude y morosidad. Mientras el fraude será castigado con severidad, la morosidad se gestionará mediante cortes de servicio y reestructuración de pagos.
Además, Marranzini planteó la necesidad de tecnificar las EDE para evitar su uso como “botín político”. Sugerió una reorganización estructural que permita la futura licitación de la operación y mantenimiento de las empresas por parte del sector privado, sin comprometer la propiedad estatal. La transparencia será un aspecto clave del plan, con la propuesta de publicar informes trimestrales sobre el estado de las EDE y de implementar un manual de compras y contrataciones claro y accesible.
El fraude eléctrico se ha identificado como una de las principales causas del déficit financiero en el sector, contribuyendo al deterioro de la infraestructura y a un servicio deficiente. “Las pérdidas son inaceptablemente altas y el fraude eléctrico no solo representa una pérdida económica, sino también un acto de deslealtad hacia los ciudadanos”, afirmó Marranzini.
Durante su discurso, también reconoció los logros del gobierno actual en generación eléctrica, como la eliminación de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) y el aumento en la capacidad instalada de energías renovables, que ha pasado del 11.3% en 2019 al 22% en 2024. Estos avances posicionan al país como un líder en la transición hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles.
Marranzini concluyó su intervención con un llamado a la unidad y al compromiso de todos los sectores para transformar las EDE en motores de desarrollo. “La crisis del sector eléctrico es un desafío que afecta la economía, la sociedad y el futuro del país. Si trabajamos juntos y mantenemos un firme compromiso con la excelencia, podemos convertir nuestras empresas distribuidoras de electricidad en verdaderos motores de desarrollo”, concluyó.

