RDÉ DIGITAL SANTO DOMINGO.- Para muchos, el martes 13 no es un día cualquiera. Es una fecha que despierta recelos, supersticiones y advertencias repetidas de generación en generación. La más conocida lo resume todo: “En martes 13, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes”. Nadie explica su origen. Tampoco parece necesario. La frase se instala y basta.
Aunque carece de base científica, el temor persiste. En varios países de habla hispana, esta fecha todavía provoca bodas canceladas, viajes pospuestos y decisiones aplazadas “por si acaso”. La cultura popular, además, ha contribuido a mantener vivo el mito.
¿Por qué martes y no viernes?
A diferencia del mundo anglosajón, donde el día temido es el viernes 13, en la tradición hispana la mala fama recae sobre el martes. La explicación es histórica y simbólica.

El martes debe su nombre a Marte, dios romano de la guerra, asociado al conflicto y la destrucción. El número 13, por su parte, ha sido vinculado desde la antigüedad con el desequilibrio, al romper la armonía del 12, considerado un número “perfecto” en religiones, calendarios y sistemas culturales. La combinación de ambos elementos dio forma a una superstición que se afianzó con el tiempo.
Mitos que han sobrevivido siglos
Entre las creencias más extendidas sobre el martes 13 figuran:
- Mala suerte para iniciar proyectos.
- Fracaso en bodas o compromisos.
- Viajes accidentados o llenos de contratiempos.
- Decisiones que “mejor esperan” otra fecha.
Ninguna cuenta con respaldo empírico. Sin embargo, su fuerza cultural sigue intacta, reforzada por narrativas que se repiten en la literatura, la televisión y, sobre todo, el cine.
El cine y la construcción del miedo
Aunque el famoso “Friday the 13th” pertenece al imaginario anglosajón, el cine de terror ha jugado un papel central en la consolidación del número 13 como símbolo de peligro y fatalidad. Películas, series y sagas han asociado esta cifra con asesinatos, giros trágicos y eventos inesperados, influyendo en la percepción colectiva más allá de fronteras culturales.

En el ámbito hispano, el martes 13 aparece con menor frecuencia en la gran pantalla, pero sí en comedias, referencias televisivas y narrativas populares que lo tratan con ironía, miedo o resignación. El cine no creó la superstición, pero ayudó a internacionalizarla y a mantenerla vigente.
Tradiciones, costumbres y curiosidades
En América Latina y España, el martes 13 todavía deja huellas visibles. Algunas aerolíneas registran menos ventas. Muchas personas evitan firmar contratos importantes. Otras, en cambio, eligen la fecha como un gesto simbólico de desafío al mito.
Curiosamente, el miedo no es universal. En culturas asiáticas, como la china, el número temido no es el 13, sino el 4. Esto confirma una idea clave: no es el día el que trae desgracias, sino la cultura la que decide cuándo preocuparse.
Entre el humor y la precaución
Hoy, el martes 13 se vive con una mezcla de broma y cautela. Las redes sociales se llenan de memes, chistes y referencias cinematográficas que resignifican la fecha. Nos reímos del miedo heredado, aunque algunos todavía tocan madera.
Incluso en tiempos de ciencia, datos y algoritmos, seguimos dejando un espacio para lo irracional. Ese “por si acaso” dice más de nosotros que del calendario.
¿Mala suerte o solo tradición?
Al final, el martes 13 no habla de destino ni de tragedias inevitables. Habla de memoria colectiva, de relatos transmitidos y reforzados por la cultura, incluidos el cine y los medios.
Creer o no creer queda a elección de cada quien.
Y si hoy es martes 13, tranquilo. Probablemente no pase nada.
Pero, igual… no está de más andar con cuidado.

