RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales autorizó el corte de 901 árboles en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte como parte de los trabajos de readecuación para los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026. La medida provocó fuertes reacciones en la opinión pública y entre sectores ambientalistas.
El director de Bosque y Manejo Forestal, Ramón A. Díaz Beard, firmó la aprobación y la dirigió a los ministros Carlos Bonilla Sánchez, de Vivienda y Edificaciones, y Kelvin Cruz, de Deportes y Recreación. El documento, fechado el 13 de mayo de 2024, no detalla la cantidad de árboles por especie, pero señala que 576 ejemplares tienen un Diámetro a la Altura del Pecho (DAP) menor de 10, mientras que 325 superan ese diámetro.
Árboles afectados y justificación oficial
Entre las especies taladas figuran caoba criolla, almacigo, ceiba, framboyán, mango, almendra, tamarindo y corazón de paloma, entre otras. Aunque la comunicación menciona 28 especies, en su reverso aparecen solo 26.
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, explicó que una inspección técnica identificó árboles que dañaban calzadas, asfalto e infraestructuras internas del complejo deportivo. Por esa razón, Medio Ambiente autorizó la intervención bajo supervisión técnica especializada.
Controversia y contradicciones
Grupos sociales y ambientalistas cuestionaron la cantidad de árboles talados, al considerar excesiva la intervención en uno de los pulmones verdes del Distrito Nacional. La controversia creció cuando el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, afirmó que desconocía oficialmente la medida y se enteró por los medios.
La autorización responsabiliza a los promotores del proyecto por el cumplimiento de las normativas. En caso de violaciones, las autoridades podrían imponer sanciones según la legislación ambiental.
Repercusiones
La tala masiva reavivó el debate sobre el impacto ambiental de las obras públicas y la necesidad de conciliar desarrollo deportivo con conservación ecológica. Diversos ciudadanos, ambientalistas y organizaciones civiles expresaron preocupación por la pérdida de cobertura vegetal y biodiversidad urbana.
El Centro Olímpico Juan Pablo Duarte conserva un alto valor ecológico y sirve como espacio de actividades deportivas, recreativas y de esparcimiento para miles de personas.


