RDÉ DIGITAL, NUEVA YORK.- La Metropolitan Opera House encendió este jueves la temporada navideña con la versión abreviada de La flauta mágica, el clásico musical de Wolfgang Amadeus Mozart. La propuesta, diseñada para el público familiar, contó con talentos debutantes en la compañía y mantiene el sello de la directora Julie Taymor, ganadora del Tony por El rey león.
Una puesta en escena mágica y accesible
La producción combina teatro de sombras, marionetas monumentales y un diseño de luces que transforma el foso y el telón en un universo donde lo clásico convive con lo fantástico. Criaturas suspendidas en el aire, vestuarios que se expanden como abanicos y una narración ágil hacen que la historia avance como un sueño cuidadosamente coreografiado.
“La adaptación acelera el ritmo sin que falte nada esencial”, destacó la crítica especializada, manteniendo el humor, la ternura y el sentido moral de la obra original.
Debuts que destacan en el escenario
La directora musical Erin Yashima, de ascendencia japonesa y alemana, hizo su debut al frente de la batuta. Joshua Blue interpretó al príncipe Tamino, Erin Morley a Pamina y Aigul Khismatullina a la Reina de la Noche, destacando con su dominio vocal y presencia escénica.
Papageno, el entrañable pajarero, fue interpretado por Joshua Hopkins, mientras que Sarastro, que emerge como figura de sabiduría, estuvo a cargo de Zhengyi Bai, también debutante. La obra ofrece así una reflexión ligera sobre la búsqueda de la verdad y la fraternidad.
Funciones y actividades familiares
La flauta mágica se presentará en varias funciones hasta el 3 de enero. Además, el 14 de diciembre, el Met organizará la Holiday Open House, con talleres musicales, charlas breves y demostraciones para niños y familias, acercando la ópera a nuevos públicos.

