RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– Más de 14 millones de niños migrantes en América Latina y el Caribe enfrentarán en 2026 riesgos graves como trata de personas, explotación y abusos, según el más reciente informe de UNICEF. Aunque el flujo migratorio hacia el norte ha disminuido, la vulnerabilidad infantil se ha profundizado, especialmente entre los menores no acompañados.
El organismo advierte que la reducción de los movimientos no implica mejores condiciones. Por el contrario, muchos niños quedan atrapados en rutas más largas, peligrosas y sin protección institucional.
Endurecimiento migratorio y mayor vulnerabilidad
UNICEF atribuye el cambio de tendencia al endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos. Esta situación obliga a miles de menores a interrumpir sus trayectos o a iniciar retornos forzados.
Alexandra Blasón, consejera regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, explicó que estos niños ya cargan traumas previos. A ello se suman nuevas amenazas durante el retorno, como violencia, abandono y explotación.
Según la organización, los niños no acompañados son los más expuestos. Muchos quedan fuera de los sistemas de protección estatal.
Conflictos armados y desplazamiento forzado
Los conflictos armados y la inseguridad siguen siendo una de las principales causas del desplazamiento infantil. Haití es uno de los casos más alarmantes de la región.
En los primeros nueve meses de 2025, más de 700.000 niños haitianos se vieron obligados a huir de sus hogares. La violencia de las pandillas y la debilidad institucional agravan el escenario.
UNICEF alerta que esta situación incrementa el riesgo de reclutamiento forzado y abuso.
Impacto del cambio climático en la infancia
El informe también destaca el impacto de las catástrofes naturales, cada vez más frecuentes e intensas. El huracán Melisa afectó gravemente a Jamaica y Cuba.
Más de 900.000 niños vieron alteradas sus condiciones de vida. Muchos perdieron viviendas, escuelas y acceso a servicios básicos.
Blasón advierte que, pese a los esfuerzos de prevención, la capacidad de adaptación no avanza al mismo ritmo que los efectos del cambio climático.
Llamado urgente a la comunidad internacional
Ante este panorama, UNICEF solicita más de 580 millones de dólares para sostener la respuesta humanitaria en la región. El financiamiento se destinaría a:
- Acceso a agua potable y saneamiento.
- Programas de nutrición infantil.
- Continuidad educativa.
- Protección y atención psicosocial.
El objetivo es evitar la pérdida de vidas y garantizar derechos básicos.
Grupos más expuestos
UNICEF subraya que los niños indígenas y afrodescendientes enfrentan una vulnerabilidad mayor. La pobreza estructural y la discriminación histórica agravan su situación.
El organismo insiste en que los Estados deben reforzar políticas de protección integral. También exhorta a priorizar la cooperación regional para atender a la niñez migrante no acompañada.

