RDÉ DIGITAL, ARGENTINA.– El presidente de Argentina, Javier Milei, firmó un decreto que permite impedir el ingreso y cancelar la residencia de extranjeros que hayan realizado acciones consideradas agravios contra los argentinos. La medida modifica la Ley de Migraciones y establece nuevas causas para aplicar sanciones migratorias.
Además, el decreto fue publicado este jueves en el Boletín Oficial argentino. Por lo tanto, la norma ya forma parte de las disposiciones migratorias del país.
Según el Gobierno, la decisión responde a un supuesto aumento de mensajes de odio y actos de hostilidad contra la cultura, identidad y población argentina. Asimismo, las autoridades señalaron que estas acciones podrían afectar la convivencia social.
Sin embargo, el Ejecutivo aclaró que la medida no aplicará para expresiones de crítica política, académica o ciudadana. Es decir, las opiniones protegidas por la Constitución no serán consideradas motivos de expulsión.
Nuevas reglas para el ingreso y permanencia en Argentina
El decreto incorpora nuevas herramientas para que las autoridades migratorias puedan rechazar solicitudes de ingreso. Además, permite cancelar residencias que ya fueron aprobadas cuando existan causas contempladas en la nueva normativa.
Por otra parte, el Gobierno argentino aseguró que busca proteger la seguridad nacional y evitar actos que considere ofensivos contra el país. En ese sentido, la Oficina del Presidente afirmó que la defensa de la nación y sus símbolos representa una prioridad.
“Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país”, expresó el Gobierno mediante un comunicado difundido antes de la publicación del decreto.
No obstante, la medida generó debate entre sectores políticos y sociales. Algunos especialistas plantean interrogantes sobre la interpretación de los nuevos criterios y su aplicación en casos concretos.
Decreto surge tras denuncias sobre una supuesta campaña contra Argentina
La decisión ocurre después de que el Gobierno denunciara una supuesta campaña “anti-Argentina” en redes sociales. Estas acusaciones surgieron tras críticas realizadas luego de la final del Mundial de fútbol 2026.
Además, Milei afirmó que Brasil habría financiado parte de esa campaña. También mencionó una supuesta participación de México y del Partido Demócrata de Estados Unidos.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó que su Gobierno estuviera involucrado en acciones contra Argentina.
Asimismo, el canciller argentino, Pablo Quirno, mencionó publicaciones de figuras internacionales como ejemplos de críticas difundidas en internet.
Finalmente, el decreto abre una nueva etapa en la política migratoria argentina. Mientras el Gobierno defiende la medida como una herramienta de protección nacional, sectores críticos analizan sus posibles efectos sobre la libertad de expresión y los derechos de los extranjeros residentes.

