RDÉ DIGITAL, ECUADOR.- El expresidente de Ecuador Rodrigo Borja falleció el jueves a los 90 años, informó el actual mandatario Daniel Noboa a través de sus redes sociales. Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas del deceso.
Borja, de orientación socialdemócrata, gobernó el país entre 1988 y 1992, periodo en el que enfrentó importantes desafíos políticos y sociales. Entre ellos, destacó el primer levantamiento indígena en la historia reciente del Ecuador.
Un hito en la entrega de tierras a pueblos indígenas
Durante su mandato, Borja impulsó la entrega de títulos de propiedad de alrededor de un millón de hectáreas a comunidades indígenas. Según recordó en una entrevista concedida a la AFP en 2019, fue la primera vez que un gobierno ecuatoriano otorgó tierras de forma directa a estos pueblos.
La medida, explicó entonces, buscaba garantizar la propiedad de las tierras para que las comunidades pudieran cultivarlas y asegurar su sustento, marcando un precedente en materia de derechos colectivos.
Reacciones y mensajes de despedida
El presidente Daniel Noboa expresó sus condolencias y destacó el legado del exmandatario.
“Rodrigo Borja estará para siempre en la memoria del Ecuador. Hoy este país honra su legado”, escribió en su cuenta de X.
Por su parte, el partido Izquierda Democrática, fundado por Borja con recursos limitados, lo definió como un “estadista a carta cabal”.
“Gracias, Rodrigo. El pueblo está contigo”, añadió la organización política que lo llevó al poder en 1988.
Logros de su gobierno
Además de la política indígena, el gobierno de Borja logró la desmovilización del grupo rebelde Alfaro Vive Carajo. Según relató el propio exmandatario, sus integrantes abandonaron la clandestinidad, entregaron las armas y regresaron a la vida pacífica.
Asimismo, promovió una campaña nacional de alfabetización y la entrega de desayunos escolares, programas enfocados en mejorar las condiciones sociales y educativas del país.
Una vida polifacética
Tras retirarse de la vida pública, Borja se dedicó a la escritura de una enciclopedia política, un proyecto que, según contó, le exigía trabajar hasta 14 horas diarias.
Más allá de la política, tuvo una vida diversa: fue boxeador, automovilista y amante del fútbol y el tenis. En su etapa universitaria, incluso fue encarcelado por oponerse al gobierno de José María Velasco Ibarra, un episodio que marcó su temprana militancia política.
Con su fallecimiento, Ecuador despide a una figura clave de su historia democrática reciente, cuyo legado sigue presente en el debate político y social del país.

