RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- A solo cuatro días de que el ministro de Hacienda, José Manuel (Jochi) Vicente, presentara el proyecto de reforma fiscal que plantea la eliminación o modificación de incentivos fiscales en diversos sectores, incluida la industria cinematográfica, el exdirector de la Asociación Dominicana de Profesionales de la Industria del Cine (Adocine), Iván Reynoso, ha hecho un llamado urgente para incluir al sector en la discusión.
Reynoso advirtió sobre el impacto negativo que la modificación de los incentivos podría tener en la industria cinematográfica nacional.
“Entendemos que el Estado necesita hacer una reforma, pero lo único que pedimos es que nos hagan parte de la conversación y que no destruyan una industria en plena fase de desarrollo”, expresó Reynoso.
Incentivos como motor de desarrollo, no privilegios
Reynoso defendió los incentivos fiscales que otorga la Ley No. 108-10, aclarando que no se tratan de privilegios, sino de una herramienta clave para fomentar el desarrollo y la competitividad del cine en República Dominicana.
Recordó que la primera película producida bajo esta ley fue El rey de Najayo en 2013 y destacó que el objetivo de esta normativa es convertir al país en un destino atractivo para producciones cinematográficas internacionales.
“El cine no solo impulsa el sector cultural, sino que también tiene un impacto económico significativo”, explicó Reynoso. Según sus palabras, una producción local puede emplear entre 100 y 150 personas, mientras que las producciones extranjeras, dependiendo de su tamaño, pueden generar empleo para hasta 900 personas, contribuyendo a la creación de empleos bien remunerados y al crecimiento de la clase media.
La competencia internacional
Reynoso también señaló que la República Dominicana compite con 126 mercados cinematográficos que cuentan con exenciones fiscales, y resaltó que países como México, Argentina, Colombia y Brasil, los principales competidores en América Latina, han demostrado que la inversión en cine tiene un efecto multiplicador en la economía local.
“Cada dólar que se invierte en cine tiene un efecto multiplicador inmediato de hasta 1.9, y de hasta 1.8 en términos inducidos”, explicó.
Además, citó el caso de Nueva Zelanda, que inició sus exenciones fiscales en 2003 con la producción de El señor de los anillos y que hoy recibe 1.9 mil millones de dólares de inversión cinematográfica anualmente, a pesar de su lejana ubicación geográfica y población reducida.
Impacto en el turismo y otros sectores
El exdirector de Adocine subrayó que el impacto del cine va más allá del sector audiovisual, mencionando que influye directamente en el turismo, uno de los pilares económicos del país.
Como ejemplo, mencionó su experiencia como productor local en la película Arthur the King, filmada en Las Terrenas y Samaná durante la pandemia. “Cuando llegamos, los hoteles estaban cerrados, pero la producción reactivó la economía local y abrió cinco hoteles”, detalló Reynoso.
Asimismo, recordó cómo la producción de *Tubérculo Gourmet* y *Tubérculo presidente* en Monte Plata generó una respuesta positiva en la comunidad local, con celebraciones para despedir al equipo de filmación tras finalizar las grabaciones.
Un llamado a preservar la ley de fomento
Iván Reynoso hizo hincapié en la importancia de entender la Ley No. 108-10 como una ley de desarrollo y competitividad para el país.
“Si queremos atraer inversión extranjera y aprovechar los beneficios económicos del cine, debemos continuar formando personal cualificado y mantener los incentivos que hacen posible este crecimiento”, concluyó, instando al gobierno a reconsiderar cualquier modificación que pueda poner en riesgo el avance de la industria cinematográfica dominicana. (Fuente: El Despertador)

