RDÉ DIGITAL, JUANA MÉNDEZ.- Las lluvias registradas en la parte alta de la provincia de Dajabón provocaron una nueva crecida del río Masacre, que inundó nuevamente varias zonas de la comunidad de Juana Méndez, en Haití.
El desbordamiento afectó especialmente la toma del canal construido por los haitianos en la ribera, infraestructura que sufre graves daños con cada aumento del caudal, generando preocupación entre las familias y agricultores que dependen del recurso para el riego.
Residentes viven momentos de angustia
Los pobladores de Juana Méndez describieron escenas de temor cuando el agua comenzó a penetrar calles y viviendas.
“Cada vez que el río crece, perdemos lo poco que tenemos. Vivimos con miedo de que una noche nos sorprenda y nos lo lleve todo”, relató un residente que pidió reserva de su identidad.
Impacto en la economía local y solicitud de apoyo
La crecida del río no solo afecta la vida cotidiana, sino también la economía local, ya que muchas familias dependen de la agricultura y del comercio fronterizo.
Autoridades locales y líderes comunitarios han solicitado atención inmediata para mitigar los daños y prevenir tragedias humanas en futuras inundaciones.
Río Masacre, un riesgo constante
El río Masacre continúa siendo un punto de tensión en la frontera, recordando la vulnerabilidad de las comunidades que viven a su alrededor y que enfrentan, con cada aguacero, la amenaza de perder sus medios de vida.

