RDÉ DIGITAL, HAITÍ.– La recién establecida Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF) comenzó oficialmente sus operaciones en Haití, asumiendo las funciones de la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), que concluyó su mandato sin lograr resultados significativos en el control de la violencia criminal que azota al país caribeño.
El despliegue de la GSF se produce tras la resolución aprobada el 30 de septiembre por el Consejo de Seguridad de la ONU, a propuesta de Estados Unidos, y representa un intento renovado por frenar la creciente inseguridad en Haití, donde se han registrado más de 4.000 homicidios solo en el primer semestre de 2025.
La GSF se encuentra actualmente en fase de transición, revisando protocolos operativos, canales de comunicación y elementos visuales como logotipos e insignias, con el fin de establecer una identidad clara y diferenciada.
A pesar de estos cambios logísticos, los voceros han asegurado que el flujo de información al público y socios internacionales se mantendrá constante y transparente.
Como parte de su despliegue inicial, la GSF ha comenzado operaciones logísticas conjuntas con la Policía Nacional de Haití (PNH) y las Fuerzas Armadas de Haití (FAd’H), particularmente en la convulsa región de Artibonite, una de las más afectadas por la violencia de las pandillas.
En apoyo a la nueva misión, Canadá entregó 20 vehículos blindados de transporte de tropas, de los cuales cinco ya están operativos en Artibonite.
Este refuerzo se considera un elemento clave para mejorar la capacidad de respuesta y movilidad de las fuerzas en terreno.
La GSF, que cuenta con el respaldo oficial del Gobierno haitiano, estará compuesta por hasta 5.500 efectivos policiales o militares y 50 asesores civiles, y tendrá un mandato inicial de 12 meses, prorrogable según los resultados y condiciones sobre el terreno.

