RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- La Organización de las Naciones Unidas advirtió ante el Consejo de Seguridad de la ONU que las operaciones humanitarias en Gaza continúan sometidas a restricciones, mientras la población enfrenta condiciones “extremadamente duras”.
La subsecretaria general para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, señaló que se necesita un aumento significativo en la entrada de ayuda y equipamiento médico para evitar un mayor deterioro.
Indicó que la devastación sigue siendo masiva y que miles de personas requieren evacuación médica urgente.
También consideró positiva la reapertura del cruce de Rafah el 2 de febrero y subrayó que consolidar la segunda fase del alto el fuego es clave para estabilizar el territorio.
La sesión fue convocada por el Reino Unido, que preside el Consejo este mes, y se celebró un día antes de la primera reunión de la Junta de Paz promovida por el presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington.
El embajador de EE. UU., Mike Waltz, pidió respaldo para la iniciativa, que, según anunció, prevé destinar más de 5.000 millones de dólares a la reconstrucción de Gaza. Afirmó que el objetivo es consolidar avances en la recuperación y sostuvo que Hamás debe desarmarse y Gaza desmilitarizarse.
La ONU no participará en la reunión. El portavoz Stéphane Dujarric confirmó la ausencia, mientras el secretario general António Guterres había descrito previamente la Junta como una estructura “amorfa”.
En la sesión también se expresó preocupación por el aumento de operaciones israelíes y la expansión de asentamientos en Cisjordania, factores que, según la ONU, podrían obstaculizar cualquier avance político.

