RDÉ DIGITAL, NUEVA YORK.- La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF/IPC) de la ONU indicó este viernes que la hambruna ha terminado en la Franja de Gaza, tras la mejora en el acceso a alimentos humanitarios y comerciales desde el alto al fuego declarado el 10 de octubre de 2025 en el conflicto entre Israel y Hamás. Sin embargo, la mayoría de la población aún enfrenta niveles elevados de inseguridad alimentaria, y la situación sigue siendo “crítica”, advirtió el organismo con sede en Roma.
El informe del CIF, basado en análisis exhaustivos del acceso y disponibilidad de alimentos, indica que toda la Franja se mantiene en situación de emergencia (IPC Fase 4), lo que indica que la inseguridad alimentaria grave persiste en gran parte del territorio.
Situación alimentaria y proyecciones
A pesar de la mejora relativa, el CIF estima que alrededor de 1.6 millones de personas continuarán enfrentando inseguridad alimentaria de nivel “crisis” o peor (IPC Fase 3 o más) durante el mismo periodo proyectado, lo que representa una amplia mayoría de la población del enclave costero.
La agencia Reuters detalla que, antes del alto al fuego, aproximadamente 514,000 personas —casi una cuarta parte de los habitantes— vivían en condiciones de hambruna, pero esa cifra disminuyó tras el aumento del flujo de ayuda. No obstante, más de 100,000 personas todavía enfrentan condiciones alimentarias catastróficas (niveles extremos de inseguridad), aunque se proyecta que este número podría descender a alrededor de 1,900 personas para abril de 2026, siempre que se mantenga la asistencia.
Acceso a ayuda y riesgos persistentes
La mejora de la seguridad alimentaria en Gaza se ha asociado directamente con un mejor acceso para las entregas de alimentos humanitarios y comerciales, tras el alto al fuego entre las partes beligerantes. Sin embargo, la ONU y organizaciones humanitarias subrayan que el avance es frágil y depende de la continuidad de este flujo. La interrupción de la ayuda o la reanudación de hostilidades podría revertir rápidamente los logros alcanzados y exponer nuevamente a la población al riesgo de hambruna.
Organizaciones como la ONU, el Programa Mundial de Alimentos (PMA/WFP) y otras agencias han advertido durante 2025 sobre los riesgos extremos de inseguridad alimentaria en Gaza, que en periodos críticos anteriores llevaron a condiciones cercanas o equivalentes a hambruna en ciertos sectores.
Indicadores de vulnerabilidad
Según informes previos del CIF/IPC, amplios sectores de la población estaban clasificados en niveles severos de inseguridad alimentaria incluso antes de la mejora reciente, con estimaciones que señalaban que más de un millón enfrentaban niveles de emergencia (IPC Fase 4) y cientos de miles estaban en riesgo extremo (IPC Fase 5) debido al conflicto y al colapso de sistemas básicos de sustento.
Llamado a mantener apoyo continuo
Los organismos internacionales han insistido en la necesidad de mantener un acceso humanitario sin restricciones, acelerar la entrada de alimentos y garantizar la distribución y almacenamiento adecuados, especialmente para grupos vulnerables como niños, mujeres embarazadas y ancianos, quienes continúan enfrentando el mayor riesgo de desnutrición y enfermedad.

