RDÉ DIGITAL, NACIONES UNIDAS. La ONU y sus socios humanitarios solicitaron US$1,040 millones para asistir en 2026 a cuatro millones de personas en situación crítica en Sudán del Sur. El país atraviesa una de las crisis humanitarias más complejas y con menor financiación a nivel mundial.
Según el Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria (HNRP) 2026, casi 10 millones de personas, equivalentes a dos tercios de la población, necesitarán algún tipo de asistencia. Esta situación responde al conflicto armado persistente, las crisis climáticas, los brotes de enfermedades y el deterioro económico. Además, influyen los efectos de la guerra en el vecino Sudán.
“Al entrar en 2026, Sudán del Sur enfrenta una de las crisis humanitarias más complejas del mundo”, afirmó Anita Kiki Gbeho, coordinadora humanitaria de la ONU en el país.
Hambre en niveles críticos
Asimismo, Gbeho advirtió que la inseguridad alimentaria sigue siendo alarmante. En concreto, 7.55 millones de personas podrían enfrentar niveles de crisis o peores de hambre durante la próxima temporada de escasez.
El informe también señala que la financiación humanitaria cayó a su nivel más bajo desde la independencia de Sudán del Sur. Como resultado, las agencias de ayuda se han visto obligadas a reducir operaciones esenciales.
Financiación insuficiente
En 2025, los socios humanitarios recibieron menos de la mitad de los fondos necesarios. Por ello, millones de personas sufrieron recortes en raciones alimentarias y servicios básicos.
“Esta realidad exige un replanteamiento fundamental”, sostuvo Gbeho. En ese sentido, llamó a priorizar mejor, invertir en capacidades locales y fortalecer alianzas para garantizar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
Nuevo enfoque para 2026
Ante las restricciones presupuestarias, el HNRP de 2026 priorizará a cuatro millones de personas, frente a los 5.4 millones del año anterior. El plan se concentrará en zonas con inseguridad alimentaria extrema, malnutrición severa y acceso limitado a servicios básicos.
Por su parte, el Gobierno de Sudán del Sur reconoció que la crisis mundial de financiación humanitaria agrava el escenario.
“No podemos ignorar esta realidad”, afirmó el ministro de Asuntos Humanitarios y Gestión de Desastres, Albino Akol Atak Mayom. Según explicó, esto obliga a optimizar recursos y priorizar intervenciones que fortalezcan la resiliencia y la autosuficiencia.
Finalmente, el Gobierno reafirmó su compromiso de liderar la respuesta junto a los socios internacionales. Al mismo tiempo, pidió a los donantes mantener su apoyo.
Las agencias humanitarias advirtieron que, sin un compromiso internacional renovado, millones de personas podrían quedarse sin ayuda vital en 2026.

