RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La reciente aprobación de préstamos por más de 600 millones de dólares en el Congreso genera debate entre diputados de la oposición y del oficialismo. En menos de dos semanas, los legisladores sancionaron siete contratos de préstamos que suman 670 millones de dólares, mientras se discutía el controvertido Código Penal.
Los diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) acusaron al partido oficialista de aprovechar el revuelo generado por el debate del Código Penal para aumentar significativamente la deuda del país. Tulio Jiménez, diputado del PLD, afirmó que “el PRM y Luis Abinader se encargaron de endeudar al país hasta más no poder”. Jiménez también expresó su preocupación de que estas deudas serán una carga para “nuestros nietos, bisnietos y tataranietos”.
Tobías Crespo, vocero del partido Fuerza del Pueblo (FP), se pronunció en la misma línea, acusando al gobierno de utilizar la discusión del Código Penal como una distracción para aprobar estos préstamos de manera encubierta. Hamlet Melo, también del FP, advirtió que el endeudamiento actual comprometerá el futuro de las próximas generaciones.
Por otro lado, los legisladores del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) defendieron la aprobación de estos préstamos. Amado Díaz, diputado del PRM, consideró que las críticas de la oposición son parte de su trabajo y aseguró que ahora los recursos están siendo invertidos de manera transparente. “Antes no se sabía en qué se invertían los préstamos, pero ahora solo basta con ver cuánta gente está siendo procesada por corrupción y devolviendo dinero al Estado”, señaló Díaz.
Ramón Bueno, otro legislador del PRM, destacó que los préstamos actuales se están utilizando en proyectos que beneficiarán a la nación, a diferencia de gestiones anteriores donde, según él, no se sabía dónde se invertían los fondos.
Destino de los préstamos
Los últimos préstamos aprobados por el Congreso están destinados a mejorar el sector eléctrico, reducir las pérdidas en el sistema, así como también a inversiones en los sectores de salud y agricultura. Según los legisladores oficialistas, estos fondos serán cruciales para el desarrollo y bienestar del país.

