RDÉ DIGITAL, ESPAÑA (AP).- La caída del régimen del presidente sirio Bashar al Assad, tras la toma de Damasco por las fuerzas rebeldes encabezadas por el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS) y sus aliados, generó reacciones en Europa.
Líderes de Francia, Alemania, Italia e Irlanda han celebrado el fin de lo que califican como “una era de represión”, mientras destacan la necesidad de evitar un vacío de poder y garantizar la protección de la población civil.
El Ministerio de Exteriores francés calificó la caída de Al Assad como un “día histórico” para Siria y su pueblo, destacando que este hecho marca el fin de más de 13 años de “represión extremadamente violenta”.
En un comunicado, Francia pidió preservar las instituciones estatales, respetar la soberanía e integridad territorial del país, y construir una transición política pacífica que garantice la diversidad del pueblo sirio y la protección de civiles y minorías.
Francia también rindió homenaje a las víctimas del régimen, señalando los bombardeos con armas químicas, torturas y masacres sufridas por la población durante el conflicto.
Desde Alemania, la ministra de Exteriores Annalena Baerbock consideró el colapso del régimen como “un primer gran suspiro de alivio” para millones de sirios, pero subrayó que Assad debe rendir cuentas por los crímenes cometidos.
Baerbock advirtió contra el riesgo de que Siria “caiga en manos de otros radicales”, mientras el canciller Olaf Scholz destacó la importancia de restablecer rápidamente el orden y garantizar la protección de todas las comunidades religiosas y minorías.
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, anunció que la Embajada italiana en Siria está lista para evacuar a sus ciudadanos hacia países vecinos como Líbano y Jordania.
Además, denunció que un grupo armado ingresó en la residencia del embajador italiano buscando a funcionarios afines al régimen de Al Assad, aunque no se reportaron actos de violencia. Tajani también hizo un llamado a proteger especialmente a la minoría cristiana y reiteró el apoyo de Roma a una solución política que asegure la paz y estabilidad en Siria.
El primer ministro irlandés, Simon Harris, calificó el fin de Al Assad como la caída de “una brutal dictadura” y recordó la importancia de evitar el caos y garantizar la protección de los civiles en este periodo de transición.
Aunque la caída del régimen es vista como un hito, la toma de poder por parte de HTS y otras facciones rebeldes genera preocupación en Europa. Las autoridades advierten sobre el riesgo de radicalización y la necesidad de trabajar en una solución política inclusiva que evite una nueva fase de inestabilidad en el país.

