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PRM tiene una deuda de cuatro años pendiente con el país: las áreas protegidas

RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- En el periodo 2020-2024, la administración del presidente Luis Abinader propuso un Plan de Rescate del Sistema Nacional de Áreas Protegidas en la República Dominicana. Este proyecto tenía como objetivo principal garantizar la integridad de estas zonas mediante estrategias específicas.

Entre las medidas planteadas, se incluyó el desarrollo de medios de vida para las comunidades cercanas, la creación de un catastro georreferenciado para identificar ocupantes legítimos y compensarlos, así como la demarcación de las áreas protegidas.

Además, se capacitaría al personal encargado para asegurar el cumplimiento de las leyes y la recuperación de los servicios ambientales.

También se planearon intervenciones específicas de rescate y conservación para zonas como Valle Nuevo y Sierra de Bahoruco. Una comisión con diversos actores se formaría para monitorear y dar seguimiento al plan, asegurando su efectividad.

A medida que se acerca el final del primer gobierno de Luis Abinader, el plan de rescate para Sierra de Bahoruco y Valle Nuevo no se ha implementado completamente.

En enero de 2023, el Ministerio publicó una nota de prensa destacando la prioridad de recuperar ecosistemas degradados, especialmente en Sierra de Bahoruco, afectada por incendios forestales. No obstante, la agricultura dentro del parque, especialmente de aguacate, no ha sido intervenida hasta la fecha.

En Los Haitises, desde 2022 se han realizado operativos para detener la agricultura dentro del área protegida, aunque el problema persiste. A principios de mayo, se intervinieron 62 conucos y se detuvo a 439 personas realizando labores agrícolas dentro del parque, de las cuales 431 eran de nacionalidad haitiana.

En cuanto al Parque Nacional Manolo Tavárez Justo, no se ha emitido un decreto presidencial para reincorporarlo al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap). Creado en 2011 mediante decreto, el parque fue anulado por el Tribunal Constitucional en 2019 debido a su impacto en 40 comunidades y cientos de familias.

El plan presentado por el PRM en abril ante la Junta Central Electoral incluye acciones para proteger la biodiversidad y los ecosistemas.

Se propone ampliar las áreas protegidas al 30 % del territorio nacional y restaurar ecosistemas degradados, con un enfoque en marinos y costeros.

Además, se planea una reforma del sector ambiental con nuevas leyes sectoriales, como la Ley de las Zonas Costero-Marinas, la Ley Marco de Cambio Climático, la Ley de Agua y la Ley de Meteorología y Clima.

A pesar de estas propuestas, el nuevo plan de gobierno no menciona específicamente el rescate de los parques nacionales mencionados en el plan de 2020-24. Sin embargo, algunos avances se han logrado en cuanto a las áreas protegidas.

Se han implementado o actualizado planes de manejo para varias de ellas, como el Parque Nacional Manglares del Bajo Yuna y el Refugio de Vida Silvestre Bahía de Luperón, entre otros.

El 4 de enero se firmó un acuerdo de cooperación para crear el Observatorio de Políticas Ambientales y Áreas Protegidas, un organismo de consulta para el Ministerio de Medio Ambiente. En abril, el gobierno presentó el proyecto “República Dominicana 30×30”, que busca proteger el 30 % de los ecosistemas terrestres y marinos del país para 2030.

Este proyecto, parte de un plan global, cuenta con un presupuesto de 770 millones de dólares y se desarrollará en colaboración con diversas fundaciones y ministerios.

Sin embargo, la Coalición para la Defensa de las Áreas Protegidas ha instado al Ministerio de Medio Ambiente a intensificar sus esfuerzos para proteger el Sinap, que enfrenta negligencia y abandono.

Se han denunciado problemas como la instalación de torres de alta tensión en el refugio “Cañón del río Gurabo” y la depredación en parques nacionales como Los Haitises y Sierra de Neiba.

El plan de rescate del Sistema Nacional de Áreas Protegidas propuesto por el gobierno de Luis Abinader ha tenido logros y desafíos. Aunque se han realizado esfuerzos para mejorar la gestión y protección de algunas áreas, muchas de las metas iniciales no se han cumplido por completo.

La apertura al diálogo con activistas ambientales y la implementación de nuevas iniciativas son pasos positivos, pero aún se requiere un esfuerzo sostenido para alcanzar los objetivos propuestos y asegurar la conservación de los ecosistemas en la República Dominicana.

“Primero las circunstancias de la pandemia, luego la tragedia de un ministro asesinado y una serie de variables de adaptación con la nueva gestión del Ministerio, pudieron haber incidido en que muchas de las metas previstas y propuestas en el programa de Gobierno quedaran truncas”, indicó.

“En lo personal, el punto más luminoso de la gestión, ha sido la demostrada apertura del presidente Abinader para dialogar abiertamente con los activistas ambientales y procurar que se puedan llevar a cabo las aspiraciones de mejora que son defendidas por los ambientalistas: pero estas soluciones aún están en camino, no es que se pueda cantar victoria todavía”, dijo el ambientalista.

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