RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La campaña política, que comenzó en diciembre con el proselitismo municipal, encontró a cientos de diputados inmersos en la preparación de sus propuestas para obtener puestos en alcaldías, senadurías o para ser reelectos en sus curules por otros cuatro años en la Cámara Baja.
Según un análisis mostró que el proselitismo político provocó que la ausencia a las sesiones en la Cámara de Diputados, desde agosto de 2023 hasta abril de este año, se incrementara en más de un 90 % debido a las actividades políticas de los legisladores.
La pasada legislatura congresual inició el 16 de agosto de 2023 y se extendió hasta enero de este año, indica el análisis realizado por Diario Libre.
Durante ese periodo, los meses de agosto, septiembre, octubre y noviembre registraron una asistencia adecuada a las sesiones, pero la presencia de diputados en los encuentros de trabajo se redujo drásticamente a partir de diciembre, cuando comenzó la campaña municipal.
Según el Sistema de Información Legislativa de la Cámara de Diputados, desde agosto hasta noviembre de 2023, un promedio de 23 diputados se ausentó de las sesiones, mientras que desde diciembre (cuando comenzó la campaña municipal) hasta abril de 2024, la cifra se incrementó a más del doble con un promedio de 34 diputados ausentes por sesión. La sumatoria muestra un aumento del 91 % en el ausentismo de los congresistas.
La situación de escaso trabajo legislativo también afecta la cantidad de sesiones que presiden los diputados. Antes de la campaña, y según lo dictan los reglamentos congresuales, se celebraban hasta tres sesiones por semana. Sin embargo, con la intensificación del proselitismo, sólo se lleva a cabo una sesión a la semana.
Para el próximo torneo electoral, alrededor de 140 diputados buscan su reelección por cuatro años más y, por tanto, han tenido que obstaculizar su trabajo congresual para combinarlo con la campaña política en las localidades que desean representar.
Aunque el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, prometió que los trabajos congresuales no se verían afectados por la campaña, la disminución en el trabajo del Congreso demuestra que los legisladores están centrados en el proselitismo.
En mayo, durante el pleno fogueo electoral, la Cámara Baja y el Senado han realizado sólo una sesión. Los trabajos en comisiones también se han visto afectados por el bajo quórum en los encuentros de trabajo.

