RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en República Dominicana entra en una nueva etapa. Desde 2023, el país cuenta con el Reglamento para la Gestión de RAEE, una normativa que exige a fabricantes e importadores asumir la responsabilidad sobre todo el ciclo de vida de estos productos.
Esta obligación forma parte del modelo de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), cuyo objetivo principal es frenar el impacto ambiental causado por la mala disposición de equipos como neveras, celulares, televisores, computadoras y módems. Muchos de estos dispositivos terminan en ríos, vertederos o son manejados por el sector informal, sin los controles adecuados.
Empresas adoptan el nuevo modelo ambiental
Empresas del sector tecnológico ya están integrando este modelo. Altice Dominicana, por ejemplo, implementó centros de recolección en distintas sucursales y centros comerciales del país. Desde 2024, ha logrado recolectar cerca de una tonelada de residuos electrónicos.
Según Cinthia De Óleo, gerente de Sostenibilidad de Altice, la compañía entrega los equipos recolectados a gestores autorizados, quienes se encargan del tratamiento adecuado. Reciben dispositivos como teléfonos móviles, tabletas, relojes inteligentes, módems, cajitas de telecable y computadoras, aunque estos últimos no formen parte de su catálogo.
De Óleo explicó que esta iniciativa busca contribuir al medioambiente y que los centros de acopio están disponibles de lunes a domingo en puntos como Ágora Mall y Downtown Center.
Empresas gestoras garantizan el tratamiento adecuado
Desde 2016, E-Cycling International trabaja con residuos electrónicos de empresas públicas y privadas. Su presidente, José Rivera, detalló que el proceso inicia con una evaluación técnica del equipo. Si el aparato puede repararse o reutilizarse, lo hacen. De lo contrario, lo desmontan para reciclar sus partes.
La compañía también garantiza la eliminación segura de datos sensibles. Actualmente, todo el material reciclable se envía al extranjero, principalmente a Estados Unidos. Rivera explicó que en el país aún no existen plantas para procesar metales o componentes como tarjetas electrónicas.
E-Cycling sostiene su modelo de negocio a través de varios servicios. La empresa genera ingresos con la recolección, embalaje, destrucción de información y clasificación de piezas. Gracias a esta diversificación, mantiene su rentabilidad sin depender únicamente de la venta de materiales.
La red REP propone una solución nacional
El Ministerio de Medio Ambiente desarrolla una red nacional para gestionar los RAEE, con el objetivo de tenerla operativa antes de mayo de 2028. Esta estructura tomará como base el modelo REP, inspirado en países como España y Chile. Incluirá la participación de empresas, ciudadanos y el Estado.
El asesor del ministerio, Josep María Tost, explicó que cada producto importado o fabricado localmente pagará una tasa ambiental. Estos fondos servirán para financiar campañas educativas, centros de acopio y el transporte de los residuos.
Los comercios deberán recibir el equipo viejo del cliente que adquiera uno nuevo, aunque el producto anterior no se haya comprado allí. Además, cada tienda tendrá un punto de acopio para facilitar la recolección periódica por parte de los gestores.
Tost también aclaró que, si el equipo está en condiciones de uso, se reparará. Si no, se trasladará a centros de descontaminación especializados, debido a que muchos dispositivos contienen sustancias peligrosas.
Oportunidades de negocio e impacto ambiental
La implementación del modelo REP representa más que una solución ambiental. Según las autoridades, esta iniciativa también crea oportunidades económicas. Emprendedores podrán desarrollar nuevos servicios con inversiones accesibles y de alto impacto social.
El ministerio ya trabaja en la recopilación de datos sobre la cantidad de residuos generados y el número de empresas activas en el país. La meta es replicar esta estructura en sectores como pilas, baterías, lubricantes, envases fitosanitarios y embalajes.

