RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, aseguró que para el año 2027 el país contará con un excedente de generación energética superior al 15%, lo que garantizará una mayor estabilidad, sostenibilidad y mejores precios en el suministro energético.
Durante su intervención en la 79.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Abinader informó que se han iniciado la construcción de 2,000 nuevos megavatios (MW) de generación térmica, de los cuales ya hay 400 instalados.
Además, agregó que han contratado 1,674 MW de energía renovable, con 647 MW ya en operación y 1,030 MW en construcción.
El mandatario dominicano también subrayó que América Latina y el Caribe atraviesan un momento crucial para la democracia, señalando un “preocupante deterioro en la calidad y el apoyo a los sistemas democráticos” en la región.
Expresó que, aunque es vital prestar atención a la inseguridad y a la crisis planetaria, el resurgimiento de la guerra y la violencia ha desviado la atención de estas urgencias.
“Existe un consenso generalizado de que necesitamos con urgencia un nuevo modelo de gobernanza global, que fomente mayor confianza y efectividad en las decisiones emanadas de este imprescindible concierto de naciones”, afirmó Abinader.
El presidente también enfatizó que el compromiso de la República Dominicana con un multilateralismo efectivo y renovado es fundamental para garantizar el respeto al derecho internacional y proteger a las naciones frente a amenazas globales que comprometen su seguridad y bienestar.
A lo largo de su discurso, Abinader recordó que, desde su formación, la República Dominicana ha sido un abanderado de la paz y de la solución pacífica de conflictos.
Señaló que la pérdida de miles de vidas inocentes es intolerable y reclamó enérgicamente la protección efectiva de la población civil, conforme a las normas del derecho internacional humanitario.
Además, el presidente resaltó que la democracia no puede reducirse a un sistema de procedimientos mecánicos, sino que debe ser una realidad viva que transforme a los ciudadanos.
Abinader enumeró las cíclicas crisis económicas globales desde finales de la década de los 1990 como uno de los principales factores del declive democrático, sumado a la percepción de los ciudadanos sobre el personalismo y la corrupción, que han minado la confianza en las instituciones democráticas.

