RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– La República Dominicana celebró este viernes la renovación por un año del mandato de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (Binuh), cuya prórroga actual vencía a finales de enero. La decisión se produce en un contexto de creciente violencia de las bandas armadas y de incertidumbre política antes del fin del Consejo Presidencial de Transición (CTP) el próximo 7 de febrero, lo que podría generar un vacío de poder.
Contexto político y de seguridad en Haití
Según la Cancillería dominicana, esta renovación es necesaria para acompañar los esfuerzos de estabilidad y diálogo político en Haití, contribuyendo a la paz y seguridad regional. El nuevo mandato, redactado entre Estados Unidos y Panamá, busca fortalecer la oficina de la ONU en un contexto marcado por la inseguridad y el colapso de servicios básicos, explicó el representante panameño Ricardo Moscoso tras la votación en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, Haití enfrenta un estancamiento político prolongado y un aumento significativo de la violencia por parte de bandas armadas que controlan puertos, carreteras y barrios enteros de Puerto Príncipe. Más de 16.000 personas han muerto desde inicios de 2022, y 1,4 millones se han desplazado forzosamente debido al conflicto, según organismos internacionales.
Fuerza de Supresión de Pandillas
Ante la escalada de violencia, el Consejo de Seguridad aprobó en septiembre la creación de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), un operativo multinacional para combatir el crimen organizado y apoyar a la Policía Nacional de Haití (PNH). Esta fuerza reemplaza a la anterior Misión Multinacional de Seguridad (MSS), desplegada en 2024, cuyos resultados fueron insuficientes frente al avance de las bandas.
Se espera que los primeros contingentes de la GSF lleguen a Haití en abril, con un despliegue completo previsto para octubre, que incluirá hasta 5.500 efectivos de al menos 18 países.

