RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Centroamérica, Panamá y República Dominicana están ingresando a la era de la inteligencia artificial (IA) agéntica avanzada de manera fragmentada y con inversiones insuficientes, sin un modelo de escalamiento que les permita competir globalmente, según el Estudio de Transformación Empresarial con Inteligencia Artificial Agéntica Avanzada 2025 elaborado por EY para la región.
El informe revela que el 49 % de las empresas se mantiene en una fase de exploración inicial, el 31 % ejecuta pilotos aislados, y ninguna ha logrado integrar esta tecnología de forma estratégica en procesos críticos del negocio.
Esto evidencia que las organizaciones operan la IA de manera táctica y experimental, sin aprovechar su potencial transformador en eficiencia, competitividad y modelos operativos.
Roberto Gomes, socio director de Consultoría de EY en la región, señaló que “el principal riesgo no es tecnológico, sino estratégico y humano”, y enfatizó que, sin visión ejecutiva, gobernanza y talento capacitado, las organizaciones quedan atrapadas en pilotos que no escalan ni transforman el negocio.
La inteligencia artificial agéntica avanzada se caracteriza por actuar de forma autónoma, orquestando procesos completos, ejecutando tareas, tomando decisiones tácticas y operando de manera integrada con los sistemas corporativos bajo esquemas robustos de control y seguridad.
7 de cada 10 empresas reportan beneficios por IA
A pesar del rezago, 7 de cada 10 empresas ya reportan beneficios concretos al utilizar soluciones externas de IA, principalmente en eficiencia operativa y automatización, aunque los resultados son limitados por la falta de infraestructura y capacidades internas.
El estudio destaca que el 68 % de las organizaciones carece de talento especializado, el 51 % no tiene una hoja de ruta clara y el 59 % invierte apenas entre 0 % y 2 % de su presupuesto de TI en inteligencia artificial, niveles insuficientes para competir con mercados que ya adoptan IA agéntica avanzada.
José Sánchez, AI Adoption Strategist de EY, señaló que la adopción de esta tecnología requiere decisiones estructurales: inversión estratégica, gobernanza, arquitectura tecnológica y desarrollo de talento.
Juan Salamanca, socio de Consultoría en Tecnología de EY, agregó que “la inteligencia artificial agéntica avanzada no es un proyecto tecnológico, es una decisión de modelo de negocio”, y advirtió que las organizaciones que no la integren transversalmente corren el riesgo de quedar obsoletas frente a competidores que ya toman decisiones en tiempo real con IA.

