RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.– La gestión del agua potable y el saneamiento sigue siendo uno de los mayores desafíos para la República Dominicana, a pesar de los avances logrados en los últimos años. Durante su participación en el panel “Gestión y Conservación del Agua” en la primera feria de sostenibilidad “Expo Sostenible 2025”, Wellington Arnaud, director del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillado (Inapa), ofreció una visión detallada sobre los progresos y obstáculos del sector.
Desafíos en el alcantarillado sanitario
Arnaud destacó uno de los principales desafíos que enfrentó Inapa al inicio de la actual administración: la baja cobertura de alcantarillado sanitario en el país. “Solo el 18% del territorio nacional contaba con alcantarillado sanitario, y de ese porcentaje, apenas el 8% estaba funcionando”, explicó el director. Para abordar esta situación, el Gobierno lanzó un plan de rescate nacional que ha contado con el apoyo de expertos en ingeniería sanitaria.
Inversiones y avances en agua potable
En cuanto a la inversión, Arnaud informó que la gestión del presidente Abinader ha destinado alrededor de US$1,000 millones en los últimos cuatro años y siete meses al sector, permitiendo que más de 2.5 millones de dominicanos tengan acceso a agua potable. No obstante, el director reconoció que aún persisten retos, especialmente en garantizar un suministro continuo y de calidad para toda la población. “Todavía no tenemos un servicio permanente de agua 24 horas en cantidad, calidad y presión para toda la población”, afirmó Arnaud.
En cuanto al saneamiento, Arnaud calificó la situación como “embrionaria” y subrayó la necesidad de continuar con las inversiones en infraestructuras, que a menudo no son visibles, pero tienen un impacto directo en la salud pública. “Cuando logramos poner en funcionamiento un sistema de alcantarillado con su planta de tratamiento, las enfermedades en las comunidades disminuyen de inmediato”, explicó.
El futuro del sector
El director de Inapa también destacó que, a pesar de los avances, la cobertura de agua potable en viviendas se encuentra entre el 85% y el 90%, aunque no se garantiza un servicio continuo. Además, recordó que el Pacto por el Agua estima que el país requiere una inversión de alrededor de US$9,000 millones para alcanzar una cobertura mejorada en agua potable y saneamiento. “Hemos avanzado, pero el desafío es enorme”, concluyó Arnaud.

