RDÉ DIGITAL,MADRID.- La reapertura de Ormuz no supondrá una recuperación inmediata del transporte marítimo ni de los flujos mundiales de petróleo. Según expertos, el proceso podría durar entre seis y ocho semanas. Además, la normalización dependerá del avance de las conversaciones entre Irán y Estados Unidos.
Gonzalo Escribano, investigador principal para Energía y Clima del Real Instituto Elcano de España, explicó que la recuperación será gradual. Por lo tanto, los mercados deberán esperar varios meses para acercarse a los niveles previos al conflicto.
De acuerdo con las previsiones más moderadas, entre dos y tres meses permitirían recuperar entre el 80 % y el 90 % de los cerca de 14 millones de barriles diarios que transitaban por el estrecho antes de la guerra.
Recuperación del petróleo será gradual
Escribano señaló que primero deberán reactivarse las infraestructuras energéticas del golfo Pérsico. Este proceso podría tomar entre tres y cuatro semanas. Posteriormente, la logística marítima necesitaría un período similar para normalizar sus operaciones.
Muchos buques permanecieron bloqueados durante el conflicto. En consecuencia, la reorganización de rutas y entregas requerirá tiempo adicional. Sin embargo, los expertos consideran que los daños en las instalaciones energéticas fueron limitados.
Además, las reparaciones avanzaron durante el alto el fuego. Por esta razón, algunas operaciones podrían reanudarse más rápido de lo previsto.
Oriol Montanyà, profesor de la Barcelona School of Management, explicó que el anuncio de la reapertura ya influye en los mercados. No obstante, advirtió que los precios de los combustibles suelen bajar más lentamente de lo que suben durante una crisis.
Persistirá el riesgo geopolítico en la región
La recuperación no será igual para todos los productos energéticos. Mientras el crudo podría normalizarse con rapidez, el gas natural licuado requeriría varias semanas adicionales. Asimismo, derivados como el queroseno y el gasóleo podrían tardar más tiempo.
Los especialistas sostienen que el conflicto dejará una huella duradera en los mercados. De hecho, consideran que persistirá una prima de riesgo geopolítico sobre el golfo Pérsico.
A pesar de ello, los países productores buscan acelerar sus exportaciones. De esta manera, intentarán recuperar ingresos y fortalecer el suministro mundial. Sin embargo, los expertos descartan una vuelta inmediata a las condiciones previas a la crisis.

