RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS (EFE).- El juez Juan Manuel Merchan ha rechazado por tercera vez un intento del expresidente Donald Trump (2017-2021) para que se retire del juicio penal que enfrenta en Nueva York, un caso que ha captado la atención internacional debido a su relevancia histórica.
El equipo legal de Trump ha intentado repetidamente demostrar que el juez Merchan no debería presidir el caso, alegando un conflicto de intereses basado en la relación laboral de la hija del juez.
Según los abogados del expresidente, el hecho de que la hija de Merchan haya trabajado como consultora política para Kamala Harris, actual vicepresidenta de Estados Unidos y exfiscal, crea un sesgo que debería descalificar al juez del caso.
Sin embargo, esta teoría ha sido desestimada en múltiples ocasiones.
Un panel asesor sobre ética judicial revisó la situación hace más de un año y no encontró razón alguna para impedir que el juez supervisara el caso. A pesar de esto, Trump volvió a presentar la moción, insistiendo en que la candidatura de Harris a la presidencia agravaba el supuesto conflicto.
En su reciente decisión, Merchan fue claro al señalar que los argumentos presentados por Trump no eran más que “una repetición de afirmaciones obsoletas y sin fundamento”.
La decisión, plasmada en una orden de tres páginas, deja claro que el juez no ve ninguna razón para retirarse del caso y reafirma su intención de seguir adelante con el juicio.
Este caso es significativo no solo por las acusaciones en sí, sino por el hecho de que Trump es el primer expresidente de Estados Unidos en ser declarado culpable en un juicio penal.
En mayo, fue encontrado culpable de 34 cargos de falsificación de registros comerciales, todos ellos relacionados con un pago a una actriz porno para silenciarla y proteger su carrera presidencial en 2016.
La sentencia de Trump estaba programada originalmente para julio, pero se pospuso hasta el 18 de septiembre. La razón detrás del aplazamiento es que el juez Merchan desea evaluar cómo un reciente fallo del Tribunal Supremo de EE.UU. podría influir en la condena de Trump.
El caso ha sido un punto de referencia en la actual campaña política. Kamala Harris, quien también ha sido protagonista indirecta en los intentos de Trump por descalificar al juez, ha utilizado el caso en su campaña, presentándose a los votantes como una exfiscal que enfrenta a un “delincuente convicto”.

