RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Durante el Sermón de las Siete Palabras, la religiosa Zoila María Mercedes reflexionó sobre la Quinta Palabra de Jesucristo: “Tengo sed”, destacando tanto la dimensión humana como espiritual de este clamor.
En su mensaje, explicó que Jesús experimentó una sed física real producto del sufrimiento en la cruz, pero también una sed profunda de amor, paz, justicia e igualdad para toda la humanidad, una realidad que, según afirmó, sigue vigente en la sociedad actual.
La religiosa denunció la situación de un pueblo que describió como “exprimido”, señalando que muchos sectores políticos se sirven de la gente en lugar de trabajar por su bienestar, al tiempo que hizo un llamado a una Iglesia más cercana a los pobres y necesitados.
Asimismo, lamentó el impacto de los feminicidios en las familias, destacando el dolor de niños que quedan huérfanos y crecen con una profunda necesidad de consuelo, en contextos donde el hogar deja de ser un espacio de protección para convertirse en escenario de violencia.
También advirtió sobre la realidad de los jóvenes, quienes, según expresó, viven una “sed de identidad” que intentan llenar a través de las redes sociales, lo que puede alejarlos de su dignidad y propósito como personas.
En otro momento, señaló el drama de la soledad y el abandono que afectan tanto a ancianos como a niños vulnerables, quienes, a pesar de vivir en una sociedad altamente conectada, carecen de atención, acompañamiento y afecto en su entorno cercano.
Finalmente, la religiosa exhortó a la sociedad a no ser indiferente ante el sufrimiento ajeno y a buscar el “agua viva” que sacia el alma, recordando que el verdadero propósito es construir una convivencia basada en la fraternidad, la solidaridad y el amor al prójimo.

