RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La República Dominicana ha ganado notoriedad como uno de los destinos favoritos de grandes producciones cinematográficas internacionales, gracias a su diversidad paisajística y capacidad logística para rodajes de alto nivel.
Películas como La ciudad perdida (2022), protagonizada por Sandra Bullock, Channing Tatum y Brad Pitt, o Bodas de plomo (2021), con Jennifer López, han sido filmadas en lugares emblemáticos como Samaná, Cabrera, Río San Juan, Juan Dolio y Punta Cana, posicionando al país como un imán para turistas y cineastas por igual.
Cine y economía local
La industria cinematográfica no solo deja un legado visual. Las producciones impactan directamente la economía local, beneficiando sectores como la hotelería, el transporte y la gastronomía, especialmente en las regiones donde se filman.
Desde entidades turísticas se contempla la creación de circuitos turísticos que recorran escenarios reales de las películas filmadas en territorio dominicano. Este enfoque aprovecharía el creciente interés de los viajeros por conectar con sus filmes favoritos en locaciones auténticas.
Un catálogo cinematográfico en crecimiento
Además de La ciudad perdida y Bodas de plomo, otras superproducciones han elegido a República Dominicana como escenario. Clásicos como El Padrino II, Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra y entregas de la saga Rápidos y furiosos incluyen escenas rodadas en suelo dominicano.
La combinación de paisajes exuberantes, incentivos fiscales a la industria y una infraestructura turística robusta posicionan al país como una opción atractiva tanto para cineastas como para viajeros.
República Dominicana consolida así su perfil como escenario cinematográfico de clase mundial, capaz de atraer visitantes que buscan algo más que sol y playa: una experiencia de película.

