RDE DIGITAL

Destacadas

Restauración de la Casa de Máximo Gómez en Montecristi preserva la historia cubana y dominicana

RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Casa Museo de Máximo Gómez, en Montecristi, está siendo restaurada por el embajador cubano Ángel Arzuaga en colaboración con el Instituto Dominicano de Telecomunicaciones (Indotel). El objetivo de este proyecto es mantener vivos los recuerdos del militar cubano-dominicano y contribuir a la educación de los futuros estudiantes y visitantes interesados en conocer más sobre “El Generalísimo”.

La casa, histórica por ser el lugar donde se firmó el Manifiesto para la Emigración Cubana en 1895, está recibiendo cuidados especiales, como la aplicación de pintura anticorrosiva para evitar la oxidación y la restauración de cuadros que relatan la historia tanto de la Independencia Cubana como de la Guerra de los Diez Años.

Un lienzo de Silvano Lora, creado en 1983, también está siendo restaurado debido al daño ocasionado por la humedad, y en él se ilustra la llegada de José Martí para firmar el manifiesto.

Ronilsa Vázquez, encargada de la casa, indicó que esperan completar las restauraciones antes del 25 de marzo, día en que se celebra el manifiesto y se homenajea a los libertadores de Cuba. En esta celebración, se espera la presencia del embajador cubano y una comisión.

Durante un recorrido organizado por Vázquez, los visitantes pudieron conocer detalles de la casa, que tiene alrededor de 200 años. En ella, Máximo Gómez, originario de Baní, decidió quedarse para poder observar el puerto de Montecristi.

La guía mostró fotos de la familia de Gómez, entre ellas de su esposa Bernarda Toro Pelegrín (Manana) y sus hijos, como Panchito, quien se destacó en la lucha, y Margarita, la más pequeña. También se presentó la historia de Antonio Maceo, padrino de Panchito.

Uno de los elementos más significativos del recorrido fue la lámpara de 139 años, un regalo de una sobrina, que sigue intacta, posiblemente debido a su estructura de cobre. También se mostró la mesa original donde se firmó el Manifiesto para la Emigración Cubana y una réplica del machete utilizado en batalla, cuyo original se encuentra en Baní.

El recorrido continuó por un salón donde se encuentra el lienzo de Lora, junto a vitrinas con libros que alguna vez fueron parte de la biblioteca del pueblo. Este espacio ahora forma parte del Patrimonio Cultural, tras el abandono por parte de los estudiantes. Además, se exhibieron cuadros que ilustran la Batalla del Mal Tiempo y las cartas con el Código Tartístico, utilizado para comunicar los planes de guerra, junto a las representaciones de las muertes de los guerreros.

Sobre la Firma

Más Información