RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.-“Los Reyes Mágicos 2024” regresa con su segunda edición, un especial de temporada lleno de magia, solidaridad y emociones que inspiran a todos los dominicanos durante la época más mágica del año. Este proyecto, que tuvo su primera transmisión el 22 de diciembre
Con la dirección de Amaury Polanco, la producción de Handry Santana y la conducción del reconocido comunicador Nelson Javier “El Cocodrilo”, Reyes Mágicos busca convertirse en una tradición televisiva, poniendo el foco en las necesidades de la comunidad y en los sueños que aún esperan ser cumplidos.
Historias que Conmueven
Este año, el programa presenta las historias de cinco niños del Cibao, cuyas vidas y sueños son el corazón de esta edición. A través de sus relatos, los televidentes podrán conocer los anhelos de:
- Emmanuel, un niño de Esperanza que desea regalar juguetes a los niños de su comunidad, llevando alegría a cada hogar.
- Franchesca, desde Cienfuegos, La Mosca, quien sueña con ser alcaldesa por un día, inspirada por el impacto de Cometas de Esperanza.
- Sandra, de La Vega, que anhela un techo seguro para su familia.
- Yaneury, de Ojo de Agua, quien espera conocer al influencer RD JAVI, quien lo ayudó a superar un accidente que marcó su vida.
- Soraidy, desde Bontoncillo, Villa Vásquez, quien sueña con obtener una beca para estudiar derecho y construir un futuro lleno de posibilidades.
Un Puente entre la Esperanza y la Acción
“Reyes Mágicos es más que un programa, es un puente entre la esperanza y la acción, una oportunidad para mostrar que juntos podemos cambiar realidades”, expresó Amaury Polanco, director del proyecto.
Por su parte, Handry Santana, productora general, destacó: “Este especial nos recuerda que la verdadera magia está en cada sonrisa lograda y en cada sueño cumplido”.
Una Invitación a la Magia de Creer
Reyes Mágicos 2024 invita a todos los dominicanos a ser parte de esta experiencia única, recordando que los sueños se hacen realidad cuando actuamos con amor y solidaridad. Este especial de diciembre se posiciona como una celebración de la esperanza, la empatía y el compromiso de hacer la diferencia, reforzando el mensaje de que la magia no está solo en los cuentos, sino en las acciones que hacemos para mejorar la vida de los demás.

