RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- En un emotivo acto que hizo que el auditorio se pusiera de pie, Richard Gere fue galardonado con el Goya Internacional 2025 durante la ceremonia celebrada en Granada.
Este premio reconoce a personalidades que han contribuido al cine como un arte que une culturas y espectadores de todo el mundo, así como a aquellos que, como el actor estadounidense, han dejado una huella imborrable en la industria cinematográfica.
Gere, quien recibió la estatuilla de manos de Antonio Banderas, fue reconocido “por su extraordinaria contribución al arte cinematográfico, protagonizando algunas de las películas más icónicas de la historia del cine, y por su compromiso social, tanto en lo personal como en lo profesional”.
Banderas destacó su prestigio como actor y productor, subrayando que Gere ha dejado una marca indeleble en el público con filmes como Días del cielo, Oficial y caballero, American Gigolo, Pretty Woman y Chicago.
Sonriente y visiblemente emocionado, Gere agradeció el reconocimiento, bailando sobre el escenario y asegurando: “Muchas gracias a todos, es fantástico”.
El actor, que celebra 50 años de su debut en la gran pantalla, expresó su gratitud por el premio pero señaló: “Este premio es un aliento fantástico. Los reconocimientos a la trayectoria profesional siempre pienso que son un poco prematuros. Tengo mucho por hacer”.
En su discurso, Gere se mostró encantado de recibir el galardón en España, un país que ha adoptado como su “nuevo hogar” desde el pasado otoño.
Aprovechó la ocasión para reflexionar sobre el mundo actual, alertando sobre cómo “el mundo se está convirtiendo en un lugar más terrible, especialmente en su tierra, Estados Unidos”. En este contexto, hizo un llamado al compromiso con la humanidad y la necesidad de estar “alerta, tener energía, valentía y coraje”.
El actor expresó su convencimiento de que “en todas nuestras vidas hay un sitio para la amabilidad básica, para el amor básico, para la comprensión, para cuidarnos”, instando a los presentes a escuchar más al universo para encontrar la verdad y saber hacia dónde deben moverse como “hermanos y hermanas de todas las personas de este planeta”.
Con una reflexión profunda sobre la condición de los actores, Gere señaló: “Los actores estamos muy locos. Es lo bueno que tenemos, que seguimos siendo niños y niñas. Nos gustan las historias”.

