RDÉ DIGITAL. PARÍS.- El Museo del Louvre en París permaneció cerrado este lunes luego del espectacular robo de joyas de la colección de la Corona francesa ocurrido la mañana del domingo. Cuatro individuos encapuchados sustrajeron nueve piezas de valor histórico incalculable en una operación de apenas siete minutos.
Robo en pleno corazón de París
Según fuentes oficiales, el grupo llegó al flanco sur del museo en dos motocicletas y un camión equipado con un montacargas, que les permitió acceder al Salón Apolo, donde se exhibían las joyas imperiales. Tras hacer un boquete en una ventana con herramientas de corte, rompieron dos vitrinas y escaparon antes de la llegada de la seguridad.
Durante su huida abandonaron la corona de la emperatriz Eugenia de Montijo, que resultó dañada. Ocho de las nueve piezas robadas continúan desaparecidas.
Museo cerrado y turistas varados
La dirección del Louvre anunció el cierre “por motivos excepcionales”, decisión que tomó por sorpresa a cientos de turistas que esperaban desde temprano bajo la famosa pirámide de cristal. El suceso generó desconcierto y críticas en redes sociales por la falta de comunicación oficial.
Fallas de seguridad bajo escrutinio
El ministro del Interior, Laurent Núñez, confirmó que los cuatro implicados siguen prófugos y que el robo se investiga como crimen organizado. Por su parte, la ministra de Cultura, Rachida Dati, reconoció que “siempre se ha subestimado la seguridad del patrimonio” y advirtió sobre la reducción del personal de vigilancia en los últimos años.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, admitió errores en el sistema de protección del museo:
“Hemos fallado porque se pudo colocar un montacargas en pleno París y subir para coger unas joyas de valor incalculable”, dijo a France Inter.
Un equipo de 60 agentes investiga el caso, que representa el primer robo en el Louvre desde 1998.
Joyas imperiales robadas
El Ministerio de Cultura publicó una lista con las piezas sustraídas, entre ellas:
- Un collar de esmeraldas y diamantes regalado por Napoleón a la emperatriz María Luisa.
- Una diadema de casi 2.000 diamantes de la emperatriz Eugenia.
- Un collar de María Amelia, última reina de Francia, con ocho zafiros y 631 diamantes.
Según Alexandre Giquello, presidente de la casa de subastas Drouot, sería imposible vender el botín en el mercado legal.
Reacciones y contexto histórico
El robo reavivó el debate sobre la vulnerabilidad de los museos franceses. En los últimos años, instituciones como el Museo de Historia Natural y un museo en Limoges también sufrieron sustracciones similares.
Este incidente pone de relieve la necesidad de reforzar la seguridad en el resguardo del patrimonio cultural francés.

