RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Durante el Sermón de las Siete Palabras, el sacerdote Candelario Mejía centró su mensaje en la Cuarta Palabra de Jesucristo: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, interpretándola como un clamor que refleja el sufrimiento de los sectores más olvidados de la sociedad.
En su reflexión, denunció la situación de la juventud dominicana, señalando que muchos jóvenes son estigmatizados por su apariencia o forma de hablar, enfrentan dificultades para acceder a empleos dignos y, cuando logran insertarse en el mercado laboral, son víctimas de explotación salarial.
El religioso también visibilizó la realidad de las personas en situación de calle, describiendo condiciones de abandono extremo en zonas como los alrededores del Hospital Moscoso Puello y el elevado de la avenida Nicolás de Ovando, donde muchos viven sin atención ni oportunidades de reinserción.
Asimismo, criticó la falta de educación vial y la alta tasa de muertes por accidentes de tránsito, cuestionando la respuesta de las autoridades y señalando que entidades como el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre solo parecen prestar atención al problema de manera esporádica.
Pese a las denuncias, el sacerdote ofreció un mensaje de esperanza al explicar que el clamor de Jesús en la cruz no representa desesperación, sino una oración que recoge el dolor de los marginados, reafirmando la fe en que Dios escucha ese sufrimiento y actuará para transformar la realidad.
El mensaje concluyó como un llamado a reconocer y atender las necesidades de los más vulnerables, promoviendo acciones concretas que contribuyan a una sociedad más justa e inclusiva.

