RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- El Salón de la Fama del Béisbol Latino exaltó a su clase 2025 en una ceremonia celebrada en el teatro del hotel Lopesan Costa Bávaro. En esta ocasión, fueron inmortalizados Bartolo Colón, Adrián González, Julio César Franco, Francisco Rodríguez y Miguel Tejada.
La gala reunió a figuras del béisbol latino. Además, estuvo marcada por la emoción y los recuerdos.
Homenajes y momentos especiales
Cada exaltado recibió un audiovisual con sus estadísticas y logros. De esta manera, se resaltó su impacto en las Grandes Ligas y en otras competiciones.
Sin embargo, Francisco Rodríguez no pudo asistir. Esto se debió al reciente fallecimiento de su hijo. La organización expresó solidaridad con el exlanzador.
Asimismo, se realizó un homenaje póstumo a exjugadores latinos. En ese segmento se recordó a Ed Acosta, Diego Seguí, Félix Torres, Carlos Lezcano, Jesús Montero y Octavio Dotel.
Conducción y producción
Primero, la alfombra roja fue conducida por la periodista Hecmary Ugarte. Luego, la ceremonia estuvo a cargo de Enrique Rojas y Natasha Peña. La producción fue responsabilidad de Leonte Landino.
El evento combinó solemnidad y celebración. Además, reafirmó el impacto del talento latino en el béisbol mundial.
Discursos con mensaje
Durante sus palabras, los inmortalizados destacaron la fe y la perseverancia.
Por ejemplo, Adrián González recordó sus inicios en Tijuana. Señaló que el talento abre puertas, pero el carácter mantiene la carrera.
A su vez, Julio César Franco habló del sacrificio necesario para llegar a las Grandes Ligas. Subrayó que el éxito se construye con trabajo constante.
Miguel Tejada agradeció a Dios y a su familia. Según expresó, ellos fueron su mayor impulso en momentos difíciles.
Finalmente, Bartolo Colón resaltó la importancia de la familia y las oportunidades recibidas. También agradeció el respaldo que le permitió regresar al terreno de juego.
Legado latino
El director de operaciones, Robinson Paredes, valoró el éxito de la ceremonia. Además, celebró la incorporación de los nuevos miembros.
En síntesis, la clase 2025 reafirma la grandeza del pelotero latino. Sus historias demuestran que el esfuerzo y la disciplina pueden trascender generaciones.
Así, el Salón de la Fama del Béisbol Latino continúa consolidándose como el espacio donde las leyendas reciben el reconocimiento que merecen.
