RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO. – La industria azucarera dominicana registra un repunte en su producción tras la fuerte caída de la zafra 2022-2023. Sin embargo, este crecimiento se sostiene en gran medida gracias al trabajo de miles de jornaleros haitianos que laboran en los cañaverales del país.
De acuerdo con cifras del Instituto Azucarero Dominicano (Inazucar), la producción alcanzó 520,831 toneladas métricas en la temporada 2024-2025. Además, las proyecciones para la zafra 2025-2026 estiman un incremento del 11,8 %, con una producción de 582.563 toneladas métricas.
Este comportamiento confirma una tendencia de recuperación del sector. Por consiguiente, la industria busca estabilizar su crecimiento tras el impacto negativo registrado en años anteriores.
Producción azucarera muestra signos de recuperación
La industria azucarera dominicana cayó un 22 % en la cosecha 2022-2023. No obstante, el sector ha mostrado una recuperación progresiva en las temporadas posteriores, impulsada por mejoras operativas y condiciones climáticas más favorables.
Asimismo, el informe actual contrasta con las limitaciones que afectarán la producción en el pasado reciente. En consecuencia, los ingenios han logrado aumentar su capacidad de molienda y procesamiento.
Detrás de este crecimiento se encuentra el trabajo continuo en los campos cañeros. Además, la actividad se desarrolla bajo condiciones exigentes en distintas zonas del este del país.
Mano de obra haitiana clave en la zafra nacional
La mano de obra haitiana juega un papel fundamental en la recuperación del sector azucarero. Miles de trabajadores participan diariamente en trabajos de corte, carga y traslado de la caña.
En la provincia El Seibo, por ejemplo, jornaleros como Jean Ruben realizan jornadas de hasta 12 horas bajo altas temperaturas. Además, su trabajo se basa en un sistema de pago por producción, lo que incrementa la presión laboral.
Según testimonios recogidos en el sector, los trabajadores perciben pagos vinculados a la cantidad de caña cortada y transportada. Por lo tanto, su esfuerzo físico se convierte en el principal motor de la producción.
Al mismo tiempo, organizaciones sociales y religiosas de la zona han señalado preocupaciones sobre las condiciones laborales. También advierten sobre la vulnerabilidad migratoria de muchos trabajadores que dependen de esta actividad.
Debate sobre condiciones laborales en el sector azucarero
Mientras la mano de obra haitiana sostiene la recuperación del sector azucarero, persisten denuncias sobre la falta de garantías laborales básicas. Entre ellas se mencionan acceso limitado a seguro médico, prestaciones y vacaciones.
Asimismo, se reportan largas jornadas bajo condiciones climáticas extremas, lo que incrementa el desgaste físico de los trabajadores. En consecuencia, diversas voces piden una revisión de las condiciones en las que opera la industria.
Por otra parte, la producción azucarera continúa siendo un componente importante de la economía agrícola nacional. Sin embargo, el debate sobre sostenibilidad laboral se mantiene abierto.
Finalmente, el sector enfrenta el reto de equilibrar su crecimiento productivo con mejores condiciones para la fuerza laboral que lo sostiene. De esta manera, la recuperación del azúcar en República Dominicana se proyecta como un proceso económico con importantes desafíos sociales.

