RDÉ DIGITAL, HIGÜEY.-El senador Rafael Barón Duluc Rijo presentó este jueves su informe de gestión correspondiente a su primer año en el Senado de la República, destacando que se trata de un acto voluntario de transparencia, gratitud y compromiso con la provincia de La Altagracia.
Durante un acto celebrado ante autoridades nacionales, locales, representantes comunitarios, empresarios, líderes religiosos y militares, así como miembros de la prensa y allegados, el legislador expresó que rendir cuentas no es una obligación legal, sino un deber moral y democrático. “Es mirar de frente a nuestra gente y decir: aquí estoy, cumpliendo”, expresó.
Duluc resaltó que este primer año de su gestión marca el inicio de lo que considera uno de los períodos legislativos más trascendentales de la historia del país. Informó que ha sometido un total de 48 iniciativas legislativas, distribuidas en 24 proyectos de ley y 24 resoluciones. Entre las acciones ya aprobadas, mencionó:
La instalación del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) en La Altagracia.
La apertura de una oficina del Idoppril en Verón y la conversión de la de Higüey en sede regional.
La construcción de un CAIPI en Las Lagunas de Nisibón.
La aplicación de la Ley de Regiones Únicas de Planificación.
La intervención integral de las zonas de El Cortecito y Los Corales.
La aprobación de la ley que eleva a Verón–Punta Cana a municipio.
También mencionó su participación como miembro de la comisión bicameral que trabajó el nuevo Código Penal y su rol como presidente de la Comisión Especial de Reforma al Código de Trabajo. Se comprometió a reintroducir esta última iniciativa en enero, tras haber perimido en la Cámara de Diputados.
De cara a la nueva legislatura que inicia el 16 de agosto, Duluc adelantó que tiene listos varios proyectos enfocados en desarrollo territorial, salud, educación, medioambiente, seguridad social y fortalecimiento institucional, con impacto tanto local como nacional.
En un momento personal del acto, dedicó palabras a su familia, agradeciendo el apoyo de su esposa, hijos, hermanos y amigos cercanos, a quienes definió como su inspiración.
Concluyó reafirmando su compromiso de seguir legislando “con la verdad como escudo y la esperanza como bandera”, asegurando que “La Altagracia no se rinde; La Altagracia sueña, lucha y se levanta”.

