RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- SpaceX anunció este lunes la postergación del lanzamiento de su prototipo Starship, debido a condiciones meteorológicas desfavorables en el sur de Texas, donde se ubica su base de operaciones, Starbase.
El nuevo intento podría realizarse este martes, sujeto a una mejora en el clima.
El vuelo representa el décimo ensayo de Starship, el vehículo de lanzamiento más potente construido hasta la fecha, y es considerado clave tanto para los planes de exploración marciana impulsados por Elon Musk como para el programa Artemis de la NASA, que contempla regresar astronautas a la Luna.
La prueba busca evaluar el rendimiento de la etapa superior del cohete durante un trayecto que la llevará a sobrevolar medio planeta antes de amerizar en el océano Índico.
En el proceso, SpaceX pondrá a prueba un nuevo diseño de escudo térmico y realizará un experimento con satélites Starlink simulados.
Problemas técnicos y retrasos acumulados en SpaceX
Esta es la segunda suspensión consecutiva del lanzamiento. El intento anterior, previsto para el domingo, se canceló por una fuga en el sistema terrestre.
La sucesión de inconvenientes técnicos y climáticos se produce en medio de un mayor escrutinio hacia el programa Starship, tras múltiples fallos en vuelos anteriores, especialmente en la etapa superior, que explotó en las tres pruebas realizadas este año.
A pesar de los desafíos, SpaceX mantiene su enfoque de desarrollo iterativo, conocido como “fracasar rápido, aprender rápido”, estrategia clave en el éxito de su actual familia de cohetes Falcon y sus cápsulas Dragon.
Implicaciones para la NASA
El desempeño de Starship también es crucial para la NASA, que ha elegido una versión adaptada de este cohete como parte del sistema de alunizaje del programa Artemis.
Cualquier retraso significativo en el desarrollo del vehículo podría afectar el calendario previsto para el retorno tripulado a la Luna, actualmente fijado para mediados de 2027.
Elon Musk reconoció recientemente que, más allá de los vuelos de prueba, persisten retos técnicos sustanciales, particularmente en el desarrollo de un escudo térmico completamente reutilizable, una de las piezas más críticas para las futuras misiones orbitales y planetarias.

