RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- La aerolínea estadounidense de bajo costo Spirit Airlines anunció este viernes que ha iniciado por segunda vez en menos de un año un proceso de reestructuración bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, con el objetivo de reorganizar su modelo operativo y financiero ante persistentes desafíos económicos.
La compañía, que presentó su solicitud ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, informó que continuará sus operaciones de vuelos mientras avanza en el proceso legal.
La medida busca implementar “cambios significativos” para garantizar la sostenibilidad de la empresa a largo plazo, según señaló en un comunicado oficial.
“Spirit utilizará el Capítulo 11 para transformar su estructura y posicionarse como una compañía más fuerte y eficiente en los próximos años”, indicó Dave Davis, presidente y director ejecutivo de la aerolínea.
Segunda reestructuración de Spirit en menos de un año
Esta decisión se produce luego de que Spirit concluyera en marzo una anterior reestructuración financiera, iniciada en noviembre de 2024, mediante la cual intercambió cerca de 800 millones de dólares en deuda por acciones.
Sin embargo, según fuentes cercanas a la empresa, la aerolínea no renegoció los contratos de arrendamiento de sus aeronaves, lo que dejó intacta una pesada carga financiera, con más de 2.000 millones de dólares en deudas y altos costos operativos.
La junta directiva determinó que era necesaria una nueva intervención judicial para abordar aspectos estructurales que no fueron modificados en el proceso anterior.
Continuidad operativa y plan a futuro
Spirit aseguró que mantendrá los salarios, beneficios y compromisos laborales con empleados y contratistas durante la reorganización.
La empresa también ha estado en diálogo con arrendadores, acreedores y otras partes clave en busca de soluciones consensuadas para el futuro de la aerolínea.
Como parte de su plan de transformación, la aerolínea planea optimizar su red de rutas, ajustar el tamaño de su flota y reforzar su modelo de bajo costo, incluyendo la incorporación de nuevas opciones “premium” para sus clientes sin dejar de ofrecer precios accesibles.
“La realidad es que aún queda mucho trabajo por hacer para adaptar el modelo de Spirit a las condiciones actuales del mercado”, explicó Davis.

