RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La nueva subvariante del COVID-19 denominada “Cicada” se mantiene bajo vigilancia. Según autoridades, corresponde a la variante BA.3.2, derivada de Ómicron.
El viceministro Eladio Pérez explicó sus características. En ese sentido, indicó que podría evadir parcialmente la inmunidad.
Esta evasión aplicaría tanto a infecciones previas como a la vacunación. Sin embargo, no se ha observado mayor gravedad en los casos.
Cicada mantiene patrón similar a variantes anteriores
La subvariante presenta mayor transmisibilidad. No obstante, mantiene un comportamiento epidemiológico similar a otras variantes recientes.
Las autoridades no reportan incremento significativo en hospitalizaciones. Por tanto, el riesgo clínico se mantiene estable.
Cicada no circula en República Dominicana
El funcionario confirmó que la subvariante no está presente en el país. De hecho, los estudios de secuenciación genómica no han detectado casos.
Esto indica que no existe alarma nacional. Aun así, el sistema de salud mantiene vigilancia activa.
Vigilancia detecta otros virus respiratorios
El sistema de monitoreo epidemiológico continúa operando. Gracias a ello, se identifican virus predominantes en el territorio.
Durante las primeras 12 semanas de 2026, se reporta circulación de influenza A. En particular, de los subtipos H1N1 y H3N2.
También se ha detectado influenza B. Además, otros virus respiratorios circulan en menor proporción.
Autoridades destacan vigilancia centinela
El Ministerio de Salud Pública resaltó la importancia del sistema de vigilancia. Según explicó, permite detección temprana de variantes.
El viceministro afirmó que este mecanismo fortalece la respuesta sanitaria. Asimismo, contribuye a anticipar posibles brotes.
Recomendaciones ante circulación de virus respiratorios
Las autoridades reiteraron medidas preventivas. Entre ellas, el lavado frecuente de manos.
También recomiendan el uso de mascarilla en caso de síntomas. Igualmente, aconsejan mantener distanciamiento físico.
Se exhorta a acudir al médico ante signos de alarma. En conclusión, el monitoreo constante permite mantener controlada la situación epidemiológica en el país.

