RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La transición de la televisión analógica a la digital en República Dominicana es un proceso que ha generado tanto expectativas como críticas.
Este cambio hacia la digitalización, promovido por el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), busca mejorar la calidad de imagen, sonido y la oferta de canales, además de facilitar el acceso de los sectores más vulnerables a la nueva tecnología.
Sin embargo, la implementación ha dejado muchas preguntas sobre la equidad, transparencia y efectividad de la estrategia.
Para facilitar la adaptación de los hogares que no cuentan con televisores modernos, Indotel distribuyó cajas convertidoras de señal digital, cuyo costo por unidad fue de US$21.13.
Estas cajas permiten que los televisores antiguos continúen recibiendo la señal digital, evitando que los hogares más vulnerables queden excluidos del nuevo sistema. Según datos proporcionados por Indotel, la entrega de estas cajas buscó beneficiar a los hogares que no pueden acceder a servicios de televisión por paga, como el cable.
Sin embargo, el proceso de distribución de estas cajas convertidoras ha sido ampliamente criticado. En muchos casos, las cajas no llegaron de manera equitativa a todos los hogares necesitados.
La identificación de los hogares vulnerables se hizo mediante un proceso que, aunque tenía como objetivo beneficiar a las personas más necesitadas, ha dejado dudas sobre la transparencia en la selección de las comunidades y en cómo se gestionó la distribución a nivel local. Además, los hogares que poseen más de un televisor solo recibieron una caja, y aquellos con servicios de cable no fueron beneficiados.
Las críticas también se han centrado en la falta de claridad en las instrucciones sobre cómo instalar las cajas convertidoras. En varios casos, la falta de capacitación para la correcta instalación de los dispositivos ha complicado el acceso a la televisión digital para muchos usuarios. Este obstáculo ha generado frustración en las comunidades, que ya enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos.
En cuanto a la licitación, la empresa Iqtek Solutions S.R.L. fue seleccionada como la ganadora para proveer las cajas convertidoras, con un contrato por un monto de US$9.2 millones, financiado con fondos de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Aunque la empresa cumplió con los requisitos técnicos y económicos establecidos en el proceso de licitación, algunos expertos señalan que la competencia en este proceso pudo haber sido limitada, lo que afectó la eficiencia y la calidad de la distribución.
Además de las dificultades en la distribución de las cajas, la transición a la televisión digital aún enfrenta obstáculos a nivel de la digitalización de los canales. Según Indotel, de las 40 frecuencias asignadas, solo 17 están completamente listas para el estándar ATSC 1.0, el formato de televisión digital adoptado por el país.
Muchos canales importantes, incluidos los de los grandes grupos mediáticos como Telemicro y Color Visión, aún no han completado la digitalización, lo que ha dejado a los usuarios con una oferta incompleta de contenido digital.
El principal argumento detrás de esta transición es garantizar que todos los hogares dominicanos tengan acceso a la televisión digital, independientemente de su nivel socioeconómico.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados por Indotel, las críticas continúan, principalmente en relación con la equidad de la distribución, la falta de transparencia en la selección de los beneficiarios y los desafíos en la implementación del plan.
La transición a la televisión digital, si bien representa una mejora significativa en la calidad del servicio, también ha dejado en evidencia que muchos hogares aún no tienen acceso total a los beneficios de este cambio.
Aunque las cajas convertidoras son un paso importante, la falta de información adecuada y la digitalización incompleta de los canales sigue siendo un desafío pendiente para garantizar un acceso universal y equitativo a la nueva señal digital.
Fuente: Panorama

