RDÉ DIGITAL, WASHIGTON.– La Casa Blanca defendió este miércoles la invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros, una medida rara vez utilizada que data de 1798, para deportar a supuestos miembros del Tren de Aragua (TdA), una banda transnacional originaria de las cárceles venezolanas. La portavoz Karoline Leavitt explicó en una rueda de prensa que esta ley, que permite detenciones y expulsiones sumarias en tiempos de guerra o invasión, es justificable debido a la “incursión predatoria” que, según afirmó, el TdA está llevando a cabo en Estados Unidos.
Leavitt aseguró que el grupo fue “enviado” por el “régimen hostil de Maduro” y destacó que el presidente Trump, al asumir el cargo, designó al TdA como organización terrorista, lo que le otorga la autoridad para deportar a los miembros de esta banda bajo la ley de enemigos extranjeros.
El uso de esta ley ha sido criticado por organizaciones como el Brennan Center for Justice, que sostiene que la legislación fue concebida para conflictos bélicos declarados o invasiones armadas, y no para situaciones como la que argumenta la administración Trump.
Además, el presidente Trump y su gobierno han calificado la llegada de inmigrantes indocumentados a EE. UU. como una “invasión” y, por ello, consideran que las bandas criminales como el TdA han sumido al país en un “periodo de guerra”. Esta interpretación fue usada para justificar la deportación de más de 250 personas a El Salvador durante el fin de semana, sin proporcionar detalles sobre los delitos que habrían cometido ni seguir el debido proceso legal.

