RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.- A pocos días de su primer debate presidencial con la vicepresidenta Kamala Harris, el expresidente, Donald Trump, lanzó una amenaza en su red social, advirtiendo que encarcelará a aquellos involucrados en “comportamientos inescrupulosos” durante las elecciones de Estados Unidos.
Trump aseguró que, de ser reelegido, procesará a individuos que, según él, cometieron fraude electoral, lo que implicaría largas sentencias de cárcel. Estas declaraciones, emitidas en medio de la campaña electoral, siembran de nuevo dudas sobre la integridad del proceso electoral a pesar de la falta de evidencia concreta de fraude.
En su mensaje, Trump se refirió a una amplia gama de personas que, según él, estarían involucradas en el fraude, incluyendo abogados, operadores políticos, donantes, votantes ilegales y funcionarios electorales corruptos. Afirmó que todos ellos serán “buscados, detenidos y procesados a niveles nunca antes vistos” en el país.
Estas afirmaciones se producen a pesar de que numerosos tribunales, funcionarios estatales republicanos y su propio gobierno han confirmado que el resultado de las elecciones de 2020 fue legítimo.
En una entrevista reciente, Trump admitió que había “perdido por un pelo” en las elecciones de 2020, una declaración que contrasta con su continua insistencia en que las elecciones fueron manipuladas.
Mientras tanto, sus asesores y aliados le han recomendado centrarse en temas de campaña más convencionales como la inflación y la seguridad fronteriza, pero Trump ha desviado su atención hacia otros temas, incluyendo acusaciones pasadas de conducta sexual inapropiada.
El viernes, Trump hizo una declaración sorprendente en la que detalló acusaciones de conducta sexual inapropiada en un intento por desviar la atención de sus problemas legales. Este enfoque ha llevado a una mayor cobertura mediática de sus problemas jurídicos en la recta final de la campaña. Trump también ha continuado ventilando sus inconformidades sobre diversos temas, incluyendo las imputaciones en su contra y la injerencia rusa en las elecciones de 2016.
En un mitin reciente en Wisconsin, Trump afirmó que el Departamento de Justicia, bajo el liderazgo de Harris y Biden, intenta encarcelarlo por exponer la corrupción. Sin embargo, no hay pruebas de que Biden ni Harris hayan influido en las decisiones del Departamento de Justicia o de los fiscales.
Mientras Trump ha optado por celebrar mítines y actos de campaña, la vicepresidenta Kamala Harris ha estado concentrada en los preparativos para el debate. Harris ha estado trabajando con sus asesores en un hotel histórico de Pittsburgh desde el jueves. El debate, organizado por la cadena ABC, será el único enfrentamiento cara a cara entre los dos candidatos principales en la campaña.
Trump ha aprovechado su plataforma para esbozar sus planes de “drenar el pantano”, una promesa similar a la que hizo en su campaña de 2016. A pesar de haber sido presidente durante cuatro años, Trump ha prometido “expulsar a la clase política corrupta” y “recortar significativamente la grasa del gobierno” si regresa a la Casa Blanca.

