RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que el incremento del 100 % en los aranceles a productos chinos, anunciado la semana pasada, resulta “insostenible”, aunque aseguró que Pekín lo “obligó” a tomar esta medida tras imponer restricciones a la exportación de tierras raras, insumos clave para la industria tecnológica, energética y militar.
En una entrevista con Fox News, Trump explicó que los gravámenes podrían llegar a un 157 % sobre ciertas importaciones y subrayó que su objetivo es alcanzar un trato “justo” con China. “No es sostenible, pero ese es el número. Creo que nos irá bien con China, pero tenemos que tener un trato justo”, declaró.
El mandatario calificó a China como “un adversario muy fuerte” y señaló que la relación con su homólogo, Xi Jinping, ha sido buena en el pasado, pero que Pekín busca constantemente obtener ventajas comerciales. Trump añadió que la imposición de aranceles adicionales responde a las políticas de China que, según él, “estafaron a nuestro país durante años”.
China anunció que en noviembre aplicará controles a la exportación de tierras raras y requerirá licencias para cualquier producto que contenga partes de estos materiales, lo que Washington interpreta como una medida retaliatoria. Esta situación marca la mayor fricción entre ambas potencias desde la tregua arancelaria previa, acordada para negociar reducciones en los gravámenes.
A pesar de las tensiones, Trump confirmó que la reunión prevista con Xi Jinping durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), a finales de octubre en Corea del Sur, sigue en pie, aunque advirtió que podría no tener “mucho sentido” dadas las diferencias comerciales existentes.

