RDÉ DIGITAL, WASHINGTON.-El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump anunció la cancelación de ayudas por más de 7,500 millones de dólares destinadas a 223 proyectos energéticos en 16 estados gobernados por demócratas, la mayoría centrados en fuentes de energía renovable.
Según un comunicado del Departamento de Energía emitido el jueves, se anulan 321 subvenciones bajo el argumento de que los proyectos “no contribuían de manera significativa a satisfacer las necesidades energéticas del país, no eran económicamente viables y no generarían un retorno positivo de la inversión de los fondos públicos”.
El recorte, que representa un ahorro estimado de 7,560 millones de dólares para los contribuyentes, afecta a iniciativas financiadas a través de agencias como la de Demostración de Energías Limpias, Eficiencia Energética y Energías Renovables, Modernización de Redes Eléctricas y Proyectos de Investigación Energética Avanzada. Sin embargo, el documento no detalla cuáles proyectos específicos fueron cancelados.
El director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Russell Vought, explicó que esta decisión busca eliminar la financiación de lo que calificó como la “falsa iniciativa del ‘Nuevo Pacto Verde'” promovida durante el gobierno de Joe Biden. “Esa agenda climática de la izquierda será cancelada”, escribió en la red social X.
Los proyectos afectados estaban siendo ejecutados en California, Colorado, Connecticut, Delaware, Hawái, Illinois, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Nuevo Hampshire, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón, Vermont y Washington. En todos estos estados ganó la candidata demócrata Kamala Harris en las elecciones presidenciales de noviembre.
El Departamento de Energía detalló además que el 26 % de las ayudas canceladas por un valor de aproximadamente 3,100 millones de dólares fueron aprobadas entre el 5 de noviembre del año pasado, día de las elecciones, y el 20 de enero, cuando Trump retomó el cargo presidencial.
Desde su regreso, el mandatario ha adoptado una postura firme contra las políticas de transición energética, paralizando proyectos de energía eólica en la costa este y enfocándose en impulsar la minería de carbón, la fracturación hidráulica para extracción de hidrocarburos y el desarrollo de energía nuclear avanzada.
Trump ha argumentado que Estados Unidos necesita duplicar o incluso triplicar su capacidad de generación eléctrica en los próximos años para cubrir la creciente demanda de los centros de datos, necesarios para el desarrollo de la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.

