RDÉ DIGITAL, ESTADOS UNIDOS.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó este martes la posibilidad de que España sea excluida de la OTAN por no cumplir con los compromisos de gasto en defensa establecidos por la Alianza Atlántica.
Durante una conversación con el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, desde el Despacho Oval, Trump expresó su frustración ante el incumplimiento del objetivo presupuestario por parte del gobierno español.
“No tienen excusa para no hacerlo. Pero no pasa nada. Tal vez deberían expulsarlos de la OTAN, francamente”, declaró el mandatario, en referencia al compromiso de los Estados miembros de alcanzar un gasto del 5 % del PIB en defensa, una meta promovida por su administración.
Aunque el objetivo oficial de la OTAN sigue siendo el 2 % del PIB, Trump ha insistido en elevarlo al 5 %, y señaló que España sigue rezagada, a pesar de los avances pactados recientemente en la última cumbre de la alianza.
“Creo que ustedes tendrán que empezar a hablar con España”, comentó Trump a Stubb, sugiriendo que el resto de los aliados deberían tomar una posición más firme ante el incumplimiento.
Acuerdo flexible con la OTAN
En la pasada cumbre de la OTAN, celebrada en julio, España y la organización acordaron una hoja de ruta en la que se contempla un aumento progresivo del presupuesto militar hasta un máximo del 2,1 % del PIB, aunque con flexibilidad en los plazos y mecanismos de cumplimiento.
El entendimiento lo sellaron con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, como parte de una estrategia gradual de ajuste fiscal y defensa.
Pese a esto, Trump sostuvo que España funge como “el único miembro rezagado” y reiteró su crítica al gobierno español, marcando así la declaración más dura hasta la fecha por parte de su administración hacia Madrid en el contexto de la alianza militar.
Precedente diplomático
Si bien Trump ha manifestado anteriormente su descontento con los aliados que no alcanzan los niveles de gasto comprometidos, esta es la primera vez que sugiere públicamente la expulsión de un Estado miembro.
La propuesta, aunque sin efecto inmediato, genera inquietud diplomática y podría tensar las relaciones entre Washington y sus socios europeos, en especial en un momento en que la cohesión de la OTAN es clave ante el contexto de seguridad global.
Fuentes diplomáticas europeas consultadas por medios internacionales han evitado responder directamente a las declaraciones, aunque recordaron que los tratados de la OTAN no contemplan mecanismos formales de expulsión y que las decisiones de ese tipo requieren consenso entre todos los Estados miembros.

