RDÉ DIGITAL, WASHINGTON.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmará este miércoles la Ley Laken Riley, una legislación que exige la detención y posible deportación de personas acusadas de robo o crímenes violentos, aún sin condena. Aprobada por el Congreso con apoyo republicano y demócrata, la ley fue nombrada en honor a Laken Riley, joven asesinada por un inmigrante venezolano sin permiso de residencia.
La medida ha sido criticada por defensores de los derechos de los inmigrantes, quienes advierten que podría desatar redadas masivas por delitos menores, exacerbando el miedo y la discriminación. Trump, sin embargo, considera que la ley es crucial para reforzar la seguridad y la lucha contra la inmigración ilegal.
La ley otorga poder a los fiscales generales estatales para demandar al gobierno federal por decisiones migratorias y obliga a detener a inmigrantes arrestados por ciertos delitos. Pese a las críticas sobre su constitucionalidad y sus implicaciones en el sistema de inmigración, el presidente reafirmó su compromiso con la “deportación masiva”.
Defensores de los derechos humanos aseguran que la ley viola derechos fundamentales al permitir la detención de personas no condenadas y podría fomentar la construcción de costosos centros de detención. La ACLU prevé impugnaciones legales en los tribunales.

