RDÉ DIGITAL, EE.UU.- Un tribunal federal de apelaciones permitió este martes que el gobierno del presidente Donald Trump reanude las deportaciones rápidas de inmigrantes indocumentados en todo Estados Unidos. La decisión revocó un fallo que había bloqueado temporalmente la medida.
Además, un panel dividido de tres jueces respaldó la ampliación de la denominada “expulsión acelerada”. Este mecanismo permite deportar a ciertos inmigrantes sin comparecer ante un juez migratorio.
Ampliación de la política migratoria
Hasta ahora, el procedimiento se aplicaba principalmente a personas detenidas en la frontera. También alcanzaba a quienes eran arrestados poco después de ingresar al país.
Sin embargo, en enero la administración Trump amplió el alcance de la medida. Desde entonces, la política incluye a inmigrantes indocumentados localizados en cualquier parte de Estados Unidos.
Asimismo, las autoridades pueden detener a personas que acuden a tribunales por asuntos migratorios. Posteriormente, pueden ejecutar la deportación en cuestión de días.
Casa Blanca defiende las deportaciones rápidas de inmigrantes
Por su parte, la Casa Blanca afirmó que la herramienta es esencial para agilizar las expulsiones. Además, considera que fortalece el control migratorio en todo el país.
De igual forma, funcionarios federales sostienen que la medida reduce la acumulación de casos pendientes. En consecuencia, esperan una mayor eficiencia en los procesos migratorios.
Organizaciones expresan preocupación
Sin embargo, grupos defensores de inmigrantes criticaron la decisión judicial. Entre ellos figura la American Civil Liberties Union.
Además, la organización advirtió sobre posibles riesgos para el debido proceso. Según su posición, miles de personas podrían enfrentar deportaciones con pocas garantías legales.
Por otro lado, los activistas consideran que el sistema limita las oportunidades de defensa. Debido a ello, pidieron una revisión más amplia de la política.
Juez respalda la legalidad del procedimiento
No obstante, el juez Justin R. Walker respaldó la decisión del tribunal. Según explicó, los demandantes no demostraron una violación constitucional.
Asimismo, el magistrado indicó que los inmigrantes recibieron notificaciones sobre los procesos de expulsión. Además, señaló que tuvieron la oportunidad de responder antes de ser deportados.
Finalmente, Walker concluyó que el procedimiento cumple con los requisitos legales vigentes. Por tanto, la administración podrá continuar aplicando las deportaciones rápidas de inmigrantes mientras avanzan los litigios relacionados con la medida.

