RDÉ DIGITAL, REINO UNIDO.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasó su segundo día consecutivo jugando al golf en su complejo de Turnberry, en el suroeste de Escocia, antes de reunirse con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con el objetivo de alcanzar un acuerdo comercial y evitar una inminente guerra arancelaria.
Este domingo, Trump llegó al campo de golf alrededor de las 10:00 GMT, saludó a simpatizantes desde un carrito mientras vestía una gorra con las letras “USA”. Un pequeño grupo coreó su nombre y le expresó apoyo, en un ambiente tranquilo, alejado de las manifestaciones contra su visita que se registraron recientemente en ciudades como Edimburgo y Aberdeen.
La reunión con Von der Leyen está prevista en el transcurso del día en el campo de golf, donde se discutirán los términos de un posible acuerdo comercial que sustituya los aranceles del 30 % que Estados Unidos planea imponer a partir del 1 de agosto. Una propuesta en estudio contempla la aplicación de una tasa del 15 % sobre la mayoría de los productos europeos, lo que representaría un compromiso intermedio frente a las tensiones comerciales.
El riesgo de represalias por parte de la Unión Europea también está presente: se han preparado contramedidas por hasta 93 000 millones de euros en caso de que las negociaciones fracasen, abarcando sectores como automóviles, acero y aluminio.
Trump calificó las posibilidades de cerrar un acuerdo como de 50-50, expresando optimismo moderado, mientras los negociadores del comercio de ambos lados del Atlántico se encuentran intensificando las conversaciones en lugares cercanos al resort presidencial.
Como parte de su agenda en Escocia, además de esta reunión clave con la UE, Trump se reunirá el lunes con el primer ministro británico Keir Starmer antes de trasladarse a su otro complejo en Aberdeen, donde el martes inaugurará un nuevo campo de golf y mantendrá un encuentro con el primer ministro escocés John Swinney.

