RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- La Biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) enfrenta un deterioro progresivo. En sus inicios fue considerada una de las más modernas del país. Sin embargo, hoy presenta múltiples deficiencias que afectan su funcionamiento.
Computadoras fuera de servicio, fallas en la conectividad a internet y señales visibles de humedad forman parte del panorama. Además, varias áreas de consulta permanecen limitadas. Aunque los equipos están disponibles, el acceso está restringido con cintas de precaución.

Humedad en techo de biblioteca Pedro Mir en la UASD – RDE Digital
En los niveles dos, tres y cuatro, la situación se repite. No obstante, en una sección del segundo piso funcionan dos computadoras. Estos permiten acceder al catálogo del Sistema de Información y Bibliotecas (SIBI).
Las condiciones sanitarias también muestran carencias. Por ejemplo, algunos inodoros no tienen tapa. Asimismo, no hay papel higiénico en ninguno de los pisos. Aun así, el suministro de agua se mantiene activo.
En el cuarto nivel, un depósito de limpieza presenta problemas mayores. Allí, el desastre está obstruido. Como resultado, las aguas residuales cubren la pileta utilizada para las cubetas.
De los tres ascensores del edificio, solo uno está operativo. Además, este presenta deficiencias de aseo. En cuanto al aire acondicionado, funciona correctamente en los niveles dos y tres. En cambio, en el cuarto piso predomina el calor y el olor a humedad, excepto en el área de tesis.
Opinión de los estudiantes
Los usuarios coinciden en que la biblioteca ya no ofrece las condiciones de antes. Algunos afirman que asisten solo por el aire acondicionado. Sin embargo, deben usar datos móviles debido a la falta de internet. Otros señalan que el préstamo de libros es cada vez menos frecuente.
La dirección responde.
El director de la biblioteca, Augusto Bravo, reconoció las limitaciones. No obstante, aclaró que no existen fallas estructurales en la edificación. Según explicó, se han realizado intervenciones graduales.
En relación con las filtraciones, indicó que se ha impermeabilizado cerca del 40 % del techo. Aun así, el problema persiste. Esto se debe, según dijo, a la ubicación de los sistemas de climatización en la azotea.
Sobre Internet, Bravo sostuvo que la institución se encuentra en un proceso de transición digital. Por ello, se han entregado tabletas para facilitar el acceso a recursos académicos. Además, informó que existe un acuerdo con el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) para mejorar la conectividad.
El director también admitió que muchas computadoras son equipos obsoletos. En ese sentido, explicó que la reposición corresponde al área de Tecnología. Asimismo, señaló que el horario de cierre se redujo a las 8:00 de la noche. Esto ocurre porque la planta eléctrica opera de manera manual.
Finalmente, se destacaron mejoras en la iluminación y pintura exterior del edificio. Sin embargo, reconocerá fallas administrativas, falta de sillas y limitaciones operativas. A pesar de ello, afirmó que el auditorio Manuel del Cabral sigue siendo el espacio más activo de la biblioteca.

