RDÉ DIGITAL, SANTO DOMINGO.- Investigadores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (Unphu) trabajan en un proyecto que propone usar el sargazo como materia prima para construir balsas flotantes usadas por pescadores.
El objetivo es doble: combatir la proliferación del alga y, al mismo tiempo, mejorar las técnicas de captura de peces.
Balsas de sargazo como atrayentes de peces
La propuesta, presentada por Yira Rodríguez, investigadora principal del proyecto, forma parte del estudio DSAP (Pesquerías Asociadas a Dispositivos de Sargazo para Agregación de Peces).
Según explicó, las masas de sargazo atraen diversas especies marinas, como peces, tortugas, invertebrados y mamíferos. La idea es aprovechar esa capacidad natural para convertir el alga en una tecnología verde y útil para la pesca artesanal.
¿Qué son los FAD?
Rodríguez indicó que en el Caribe se utilizan los Dispositivos de Agregación de Peces (FAD, por sus siglas en inglés). En República Dominicana, los pescadores construyen estas estructuras con materiales como plásticos, bambú y hojas de palma, con costos que van de RD$50,000 a RD$70,000.
Proyecto piloto: Azua
El piloto se desarrollará en Los Negros, distrito municipal Puerto Viejo, en Azua. Allí se instalarán balsas de sargazo ancladas a 20 millas de la costa, cerca de playa Las Caobitas, en profundidades entre 700 y 1,000 brazas.
La intención es comparar su desempeño con los FAD tradicionales. Las estructuras estarán ancladas al fondo marino para imitar las condiciones usadas por pescadores locales.
Impacto ecológico y posibles riesgos
Sobre el impacto ambiental, Rodríguez reconoció que, al romperse una balsa, el sargazo podría llegar a las costas. Aun así, destacó que, a diferencia de los FAD plásticos, este material es biodegradable y natural.
También aclaró que las balsas se colocarán lejos de los arrecifes coralinos, zona que los pescadores suelen evitar para pescar especies pelágicas que habitan mar abierto.
Retos técnicos del proyecto
El principal desafío será recolectar el sargazo antes de que llegue a la orilla. Para ello, planean usar redes y anclas de cemento en forma de cruz, similares a las utilizadas por pescadores.
Otro reto es la variabilidad del sargazo. Si no llega suficiente al área de prueba, el equipo se trasladará a una zona con mayor concentración del alga.
¿Puede escalarse el proyecto?
Al ser consultada sobre su posible aplicación industrial, Rodríguez respondió:
“Nos gustaría que se convierta en una alternativa real para los pescadores. Pero esto todavía es experimental; ahora es que se va a probar”.
El proyecto fue presentado durante el Primer Seminario de Investigación UASD-FONDOCYT, junto a otras 20 iniciativas financiadas por el Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDOCYT).

