RDÉ DIGITAL, BRUSELAS.– Los países de la Unión Europea alcanzaron este miércoles un acuerdo político para reducir sus emisiones contaminantes en un 90 % para 2040 respecto a los niveles de 1990, aunque con márgenes de flexibilidad que suavizan el compromiso ambiental.
El pacto fue aprobado por mayoría cualificada, con los votos en contra de Eslovaquia, Hungría, Polonia y República Checa, y las abstenciones de Bulgaria y Bélgica, tras casi 24 horas de negociaciones. El acuerdo permitirá actualizar los planes climáticos de la UE antes de la cumbre COP30 que la ONU celebrará en Belém (Brasil).
Según el Consejo Europeo, la UE se comprometerá a reducir entre 66,25 % y 72,5 % del CO₂ para 2035, un rango que encamina al bloque hacia la meta del 90 % en 2040. El texto definitivo aún deberá ser negociado con el Parlamento Europeo antes de fin de año.
Un paso intermedio hacia la neutralidad climática
El objetivo se considera un punto intermedio entre la reducción del 55 % para 2030 y la neutralidad climática en 2050, y servirá de base para las futuras políticas que impactarán en sectores como la industria, el transporte, la agricultura y la energía.
“El objetivo está en línea con la ciencia y cuenta con el respaldo de países que representan más del 80 % de la población de la UE”, declaró Lars Aagaard, ministro de Clima de Dinamarca y actual presidente del Consejo.
Flexibilidades y revisiones
Los ministros acordaron permitir que hasta 5 % de la reducción se cubra mediante la compra de derechos de emisión a terceros países, con opción a otro 5 % adicional. España, que consideraba el 90 % una “línea roja”, pidió limitar esos créditos al 3 %.
La vicepresidenta española Sara Aagesen afirmó que el texto, “aunque no es perfecto, es muy bueno”, mientras que la ONG WWF advirtió que las compensaciones podrían reducir la reducción real a “menos del 85 %”.
El comisario de Acción Climática, Wopke Hoekstra, defendió el acuerdo como “pragmático y ambicioso”, insistiendo en que “no importa dónde reducimos emisiones; lo importante es hacerlo”.
Sumideros y ajustes futuros
Los países también pactaron revisar el objetivo cada dos años, considerando los avances científicos y la evolución de los sumideros de carbono —bosques, praderas y humedales—. Si estos capturan menos CO₂ del previsto, los Estados no estarán obligados a compensar la diferencia en otros sectores.
Además, para atender las demandas de Polonia, la UE retrasará hasta 2028 la puesta en marcha del sistema ETS 2, que fijará un precio al CO₂ en el transporte y la calefacción.
El acuerdo, aunque con concesiones, marca un nuevo hito en la política climática europea y refuerza su liderazgo global en la lucha contra el cambio climático.

